
José María Baldasano, catedrático de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña, Premio Nobel de la Paz como representante del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), presenta la obra «Dos grados más no son para tanto. Una historia del negacionismo climático» (Cátedra), en la que aborda la controvertida historia de la negación de la crisis climática, siempre abanderada por intereses políticos y comerciales. Asimismo, el experto presenta conceptos de reciente creación como el retardismo y la neutralidad tecnológica y llama a la responsabilidad colectiva ante la emergencia climática.
El libro, prologado por José Ramón Calvo, académico correspondiente de la Real Academia de Medicina del País Vasco y académico de número y presidente del Instituto de Cooperación Internacional de la RAED, fue presentado en Barcelona el pasado 23 de octubre en un acto celebrado en el Ateneo Barcelonés que contó con la participación de Santiago Vilanova, periodista y escritor, y Antonio Cerrillo, periodista de referencia en temas medioambientales de «La Vanguardia». «Una de las estrategias utilizadas por el negacionismo climático ha sido cuestionar y poner sistemáticamente la ciencia climática en una situación constante de duda e incertidumbre. En consecuencia, se hacía necesario poner en negro sobre blanco que llevamos más de doscientos años de conocimiento científico sobre cómo funciona la atmósfera y el papel que juegan en la misma los gases de efecto invernadero», explicó el autor.
«Los negacionistas y escépticos del cambio climático nos quieren hacer creer que toda la cuestión del calentamiento global es una idea soñada por un grupo de científicos empeñados en destruir la economía y la sociedad. Sin embargo, las raíces del pensamiento científico sobre la temperatura de la Tierra y sus causas derivan del desarrollo del conocimiento a lo largo de los siglos XIX y XX. La razón para contar todo este viaje en el tiempo de conocimientos científicos que nos han permitido conocer mejor el funcionamiento de la atmósfera terrestre y del sistema climático es que muchos de los mitos, mentiras y bulos negacionistas están basados en un uso sesgado, manipulado y falseado de los mismos. El negacionismo climático es, fundamentalmente, un fenómeno económico, ideológico, político, social y mediático que rechaza o subestima el consenso científico sobre el actual cambio climático y sus consecuencias, que tiene como objetivo básico y principal que la humanidad continúe en la civilización de los combustibles fósiles», añade Baldasano en la presentación de la monografía.

Dr. José María Baldasano
Por otra parte, el académico participó el pasado 5 de diciembre en el Seminario Institucional que celebró el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Autónoma de México con la conferencia «¿Qué papel están jugando los aerosoles en el actual cambio climático?», que ofreció a través de videoconferencia y que puede visualizarse en el canal de YouTube de esta institución. Ofreciendo una completa recopilación de datos, el experto analizó el impacto que han tenido históricamente y siguen teniendo este tipo de emisiones sobre la temperatura del planeta y su paulatino calentamiento.
Baldasano fue el autor del «Informe sobre cambio climático» que debatió la Comisión de Emergencia Climática del Parlamento de Cataluña y elaboró también el «Informe de los Premios Rey Jaime I de Medio Ambiente sobre el Actual Cambio Climático», que firmó junto a José Luis Rubio y que presentó ante el pleno del Alto Consejo Consultivo en I+D+i de la Presidencia de la Generalitat Valenciana. El académico presentó asimismo el estudio «Las zonas de bajas emisiones para mejorar la calidad del aire de las ciudades» en el encuentro virtual «Barcelona, zona de bajas emisiones», celebrado por el diario «La Vanguardia». Baldasano estudió a fondo los efectos de la reducción de emisiones que se produjo debido a las restricciones de movilidad a consecuencia de la pandemia en artículos como «Covid-19 lockdown effects on air quality by NO2 in the cities of Barcelona and Madrid (Spain)», donde apelaba a la implementación de nuevas políticas de movilidad urbana tras certificar una reducción de emisiones que se situó entre el 50% y el 62% en estas dos ciudades durante el mes de marzo de 2020.