Ignacio Bonasa, doctor en Psicología y presidente y fundador de la firma Liderarte Talent Management, ingresó como académico correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED) durante una solemne ceremonia que se celebró el pasado 14 de enero en Fomento del Trabajo, sede académica. El recipiendario leyó el discurso de ingreso «Organizaciones con alma: el nuevo paradigma del liderazgo humanista en el siglo XXI», en el que propone un giro radical en la manera de concebir el liderazgo y la gestión empresarial con los equipos humanos como protagonistas, reemplazando a la cuenta de resultados como foco de la estrategia corporativa. Le respondió en nombre de la Real Corporación el académico de número y vicepresidente Joaquim Gironella.

El nuevo académico planteó durante su intervención que las empresas y otras organizaciones de gestión de recursos y servicios deben dejar de ser entendidas como máquinas de eficiencia para convertirse en sistemas vivos, donde las relaciones humanas, el bienestar y la ética constituyan el núcleo de su funcionamiento. En este sentido, Bonasa defiende que el liderazgo empresarial no puede seguir apoyándose exclusivamente en métricas financieras, control jerárquico y optimización técnica. Frente a ello, introduce el concepto de liderazgo con alma, un modelo que sitúa el autoconocimiento, la autogestión, la empatía y el compromiso ético como pilares de la dirección. Este enfoque, según el autor es hoy en día, ante un consumidor y usuario cada vez más informado y concienciado, estratégico y necesario para la sostenibilidad de las organizaciones.

En su discurso, el recipiendario subrayó que el bienestar no es un complemento de la productividad, sino su condición de posibilidad. Para el experto, las organizaciones que cuidan a sus equipos generan mayor confianza, menor rotación y culturas más innovadoras. Para evaluar este proceso que el propio autor define como de humanización organizacional, Bonasa propone indicadores específicos como el Índice de Clima Emocional, el Índice de Integridad Ética y un Índice de Humanización Organizacional que vincula bienestar con resultados. Otro eje central en su reflexión fue el impacto que la inteligencia artificial tiene y tendrá en el mundo laboral. En esta evolución imparable hacia un nuevo modelo productivo, para el nuevo académico el principal riesgo no es que las máquinas sustituyan a las personas, sino que las personas adopten lógicas mecánicas y pierdan juicio ético, sensibilidad y responsabilidad moral. La inteligencia artificial, para Bonasa, puede ser una aliada del progreso, pero sólo si está gobernada por criterios humanistas claros y deliberación consciente.

El autor insistió también en que el liderazgo con alma tiene una dimensión social y las organizaciones deben convertirse en agentes de bienestar colectivo, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas y contribuyendo a comunidades más justas, solidarias y cohesionadas. La empresa deja así de ser un fin en sí misma para transformarse en un medio al servicio del bien común, ya que la constitución de estas organizaciones con alma no significa un mero cambio cosmético, sino estructural. Implica modificar formas de decidir, de comunicar y de medir el éxito, integrando la coherencia ética en cada proceso. Un nuevo paradigma que representa una auténtica fuerza civilizadora capaz de reconciliar progreso económico y dignidad humana en la era digital, añadió el experto.

«El reto queda abierto: convertir cada organización en un espacio donde los indicadores numéricos sean solo una parte del mapa completo y donde el bienestar compartido, la integridad vivida día a día y el propósito profundo marquen el pulso real. Quien asuma esta senda tendrá que aceptar revisiones constantes, aprender desde la experiencia colectiva y proyectar su acción pensando siempre en el impacto amplio más allá del tiempo presente. Porque si algo queda claro tras este recorrido es que una organización con alma no solo produce bienes o servicios; produce sentido compartido, fortalece el tejido social y entrega un legado duradero cuyo valor se medirá menos por cifras inmediatas que por haber sido capaz de mejorar vidas conservando íntegra su propia humanidad», concluyó.

Experto en formación, motivación y desarrollo de talento, Bonasa atesora una amplia experiencia como gestor empresarial y líder de equipos humanos. Ha sido presidente de BBVA Dinero Express, consejero delegado de BBVA Portugal, director territorial de BBVA en Barcelona y Asturias y Cantabria, director territorial de Argentaria en Castilla-León y Asturias y Canarias, director regional del Banco Exterior de España, presidente de Grupo TEOT, director general de Caja Rural de Aragón, director asociado del Grupo Actúa y presidente y fundador de varias empresas inmobiliarias. MBA por Icade y PDG por IESE, ha sido reconocido con prestigiosos galardones como el Premio de Ensayo Jurídico y de Investigación desde las Aulas y el Premio a la Mejor Idea del Año BEX. Liderarte, por su parte, está conformada por equipo de expertos en gestión de talento, orientados a la mejora del rendimiento con una visión holística de la persona y la empresa y con una metodología innovadora. Sus programas se dirigen a todos los niveles de empresa y están liderados por profesionales en dirección de personas, consecución de resultados, consultoría y formación vinculada a la creación artística.