
Dr. Albert Bosch
Albert Bosch, catedrático de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, presidente de la Sociedad Española de Virología, del Grupo de Virus Entéricos de Cataluña y de la Sociedad Internacional de Virología Alimentaria y Medioambiental y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), ingresó el pasado 1 de junio como académico numerario de la Real Academia de Farmacia de Cataluña, de la que ya era miembro correspondiente, con el discurso «El llarg camí cap a l’erradicació de la poliomelitis», en el que ofreció una detallada y emotiva revisión histórica de la lucha contra una de las enfermedades más temidas del siglo XX que aún no ha sido completamente derrotada.
El experto recordó cómo la poliomielitis, causada por el poliovirus, dejó secuelas devastadoras en millones de personas. Sus primeras descripciones rigurosas datan del siglo XVIII, como la del médico británico Michael Underwood en 1789. En el siglo XIX, Jakob von Heine propuso su carácter contagioso, y en 1908 Karl Landsteiner y Erwin Popper demostraron su origen vírico mediante experimentos con monos. En 1931, Macfarlane Burnet y Jean Macnamara identificaron tres serotipos del virus, un hallazgo fundamental para las vacunas posteriores. Fue el gran punto de inflexión, y en 1954 Jonas Salk presentó la vacuna inactivada, que gracias a la campaña impulsada por el propio presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt, víctima de la enfermedad, redujo drásticamente los casos. En 1963, Albert Sabin desarrolló la vacuna oral.
Bosch recordó su propia infancia, cuando en el Hospital de Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat y vio niños encerrados en pulmones de acero. También mencionó su trayectoria investigadora, incluyendo la detección en septiembre de 2024 de un poliovirus en aguas residuales del Besòs, en el área metropolitana de Barcelona, lo que demuestra que el virus aún puede circular en entornos urbanos. En su repaso histórico, el académico se detuvo en la iniciativa que lanzó la Organización Mundial de la Salud en 1988 para erradicar la poliomielitis. Los resultados, destacó, han sido impresionantes: de unos 350.000 casos anuales en más de 125 países en 1988, se pasó a menos de 2.000 a principios de los 2000. Sin embargo, la erradicación global sigue pendiente. Persisten focos endémicos en Afganistán y Pakistán.
«Más de siete décadas después de las primeras vacunas, la poliomielitis sigue siendo un recordatorio de que las grandes victorias en salud pública requieren constancia, cooperación internacional y no bajar la guardia», afirmó. Como ilustró Bosch con la imagen de Frida Kahlo, que padeció la enfermedad, sus secuelas son profundas, pero la humanidad cuenta con las herramientas para ponerle fin definitivo. El objetivo de una erradicación total es alcanzable, pero exige vigilancia continua. El recipiendario agradeció su apoyo a sus colaboradores del Grupo de Virus Entéricos y subrayó que la ciencia nunca es una tarea individual. El discurso de contestación corrió a cargo del académico Tomàs Pumarola.
Bosch ha desempeñado su investigación en instituciones extranjeras como el Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York, la Universidad de Carolina del Norte, la Universidad de Arizona, la Universidad de Pretoria y el Instituto de Salud Infantil de Londres. Ha publicado más de 200 artículos en reconocidas revistas científicas y varios libros sobre virología ambiental y alimentaria, así como sobre temas clínicos y moleculares de virus entéricos. Además, es editor jefe de «Food and Environmental Virology», editor de «Journal of Applied Microbiology», de «Letters in Applied Microbiology» y de «Viruses».
Fue incluido en el 2% de los científicos más reconocidos a nivel mundial dentro de su especialidad por su trayectoria. Coordinó el proyecto VATar (Vigilancia y Alerta Temprana en aguas residuales de Covid-19) del Ministerio de Sanidad y el Ministerio hacia la Transición Ecológica y Retos Demográficos y desarrolló el programa SarsAigües de la Generalitat de Catalunya. Fue miembro del Comité Científico Asesor de la Covid-19 y de la Red de Inteligencia Epidemiológica de la Generalitat de Cataluña y encabezó el XV Congreso Nacional de Virología que se celebró en Barcelona, una cita que englobó el XI Encuentro Internacional de la Red Mundial de Virus, grupo de trabajo de referencia que reúne los virólogos más prestigiosos a nivel mundial.