
Dra. Mariàngela Vilallonga
Mariàngela Vilallonga, catedrática emérita de Filología Clásica de la Universidad de Girona, presidenta de la Fundación Prudenci Bertrana y académica de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), defiende el valor de las humanidades, el papel que debe jugar la lengua catalana y el diálogo permanente con los clásicos en una extensa entrevista publicada en «La Revista» del Ateneo de Acción Cultural. Más allá de su amplia trayectoria como investigadora y de ser una de las principales expertas en la trayectoria vital y la obra de Mercè Rodoreda, Vilallonga ha presentado recientemente el libro «Retrat interior» (Proa), un conjunto de poemas escritos entre Girona y Nueva York durante los años 2003 y 2009.
En su conversación con la periodista Lluïsa Massó, la académica explica que el latín sigue siendo relevante en la educación pese a su marginalización en los actuales planes de estudio porque conecta a los estudiantes con los orígenes culturales de Europa y con las lenguas modernas derivadas de ellos. Para Vilallonga, leer autores clásicos como Virgilio u Horacio permite comprender la condición humana a lo largo del tiempo. A su juicio, los textos grecolatinos conservan una sabiduría universal que ayuda a pensar críticamente y a entender las bases culturales de la sociedad actual. En este sentido reivindica una mayor presencia de las humanidades en la educación, aunque reconoce que el sistema educativo actual tiende a fragmentar los conocimientos. Advierte además de los retos que afronta la lengua catalana, entre ellos la presión social de otras lenguas, la inmigración y el impacto de las redes sociales.
Sobre su experiencia como consellera de Cultura de la Generalitat de Cataluña, recuerda que fue un periodo especialmente intenso marcado por la crisis política posterior al referéndum de 2017, protestas sociales y el inicio de la pandemia de la Covid-19. Pese a las dificultades, considera que fue un servicio público que asumió con lealtad al país y a la cultura catalana. La filóloga también destaca su trabajo en la difusión del patrimonio literario y su vinculación con la obra de Rodoreda, autora a la que ha contribuido a divulgar incluso a través de redes sociales mediante la publicación diaria de citas.
La entrevista concluye con un aforismo latino que resume su visión del trabajo intelectual: «Gutta cavat lapidem, non vi sed saepe cadendo» (la gota perfora la piedra no por la fuerza, sino por la constancia), una metáfora de la perseverancia que, según Vilallonga, también define la dedicación al estudio y a la cultura. «Es un elogio de la persistencia, de la resiliencia, que dicen ahora. La decía en la primera clase de cada curso a los estudiantes, para que lo aplicasen en el estudio, para exhortarlos a estudiar a diario, no el día antes del examen, porque una lluvia fuerte no agujerea la piedra», asegura la académica.
Tras su etapa como consejera de Cultura de la Generalitat de Cataluña entre marzo de 2019 y septiembre de 2020, un cargo por el que renunció a la vicepresidencia del Instituto de Estudios Catalanes, Mariàngela Vilallonga reemprendió su actividad docente hasta su jubilación hace tres cursos. En 2016 fue reconocida con la Creu de Sant Jordi, la máxima distinción que otorga la Generalitat, por sus investigaciones en literatura humanística latina de la Corona de Aragón. Fue también nombrada consejera del grupo editorial Grup62.
