
Dr. Joaquim Gironella, durante la exposición de su ponencia en el X Encuentro Académico Internacional de la RAED
Joaquim Gironella, reconocido urólogo, codirector médico del centro Laser Medical Rent y académico de número y vicepresidente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), presentó en el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título genérico «El Rin como corriente del conocimiento: diálogos transfronterizos» la ponencia «Medicina de sistemas complejos: un paradigma nuevo», en la que propone un profundo cambio en la forma de concebir la práctica médica. Frente al modelo reduccionista y lineal que ha dominado la medicina durante siglos, Gironella abogó por adoptar la perspectiva de los sistemas complejos, donde la salud y la enfermedad se entienden como fenómenos emergentes, dinámicos y multicausales.
Para el experto, el ser humano vive rodeado de sistemas formados por innumerables componentes que interactúan de manera no lineal a través de procesos físicos, químicos, biológicos, psicológicos y sociales. Esta realidad obliga a un giro epistemológico y ontológico que lleve a la ciencia a abandonar el pensamiento rígido, determinista y fragmentado para abrazar nociones como inestabilidad, bifurcaciones, emergencia, autoorganización, resiliencia e imprevisibilidad. En este sentido, apeló a las tesis de pensamiento complejo del filósofo y sociólogo francés Edgar Morin. Frente al conocimiento simplificador que reduce los fenómenos a causas únicas, el pensamiento complejo acepta la incertidumbre, las contradicciones y la interdependencia. En medicina, señaló Gironella, eso implica pasar de una visión positivista y reduccionista, donde el organismo es solo la suma de sus órganos, a un enfoque holístico, contextual y dinámico.
El académico criticó que la actual formación médica y la medicina basada en la evidencia tiendan a encorsetar la práctica clínica en protocolos rígidos que chocan con la naturaleza impredecible de los sistemas vivos. Cada paciente es único y la enfermedad suele manifestarse de forma borrosa y heterogénea, como ocurre en el Parkinson, la diabetes tipo 2, el Alzheimer o el cáncer. De ahí que su propuesta suponga transformar radicalmente la práctica médico empezando por que el diagnóstico convencional, acotado y estático, dé paso a un modelo de evolución continua que integre sensores biométricos en tiempo real, inteligencia artificial, genómica y medicina digital. Los tratamientos ya no serían intervenciones puntuales, sino procesos adaptativos que acompañan la trayectoria vital del paciente, señaló.
Gironella consideró que la denominada medicina de sistemas complejos abre horizontes prometedores, desde la medicina personalizada con inteligencia artificial, las terapias antiedad, la edición genética dinámica, la bioingeniería y o la prevención proactiva. Sin embargo, advirtió, cabe tener muy en cuenta los desafíos éticos relacionados con su práctica y la importancia del acceso equitativo a tratamientos avanzados, ya que el riesgo de ampliar desigualdades es notorio. Asimismo alertó sobre los límites de la inteligencia artificial frente a la complejidad radical de la realidad humana. En sus conclusiones, el ponente reivindicó una medicina pluridisciplinar, abierta a la incertidumbre y capaz de integrar ciencias naturales, sociales y humanidades. «No se trata de rechazar los avances técnicos, sino de enriquecerlos con una visión más profunda del ser humano como sistema abierto en constante interacción con su entorno», concluyó.