
Dr. Lluís Giner, durante la exposición de su ponencia en el X Encuentro Académico Internacional de la RAED
Lluís Giner, catedrático y decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Internacional de Cataluña y presidente de la Conferencia de Decanos de las Facultades de Odontología de España y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), abordó la irrupción de la biotecnología y las derivadas de la mejora humana y el transhumanismo en la ponencia «Educación transformadora. Apuntes para una reevaluación del diálogo entre humanismo y tecnología», que firma junto a los también expertos María Victoria Roque e Ignacio McPherson y que presentó durante el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título genérico «El Rin como corriente del conocimiento: diálogos transfronterizos».
Para el académico, en un mundo marcado por los rápidos progresos de la biotecnología y su ambivalencia se impone un profundo examen entre la comunidad científica que priorice dos de los pilares centrales del humanismo: la dignidad única del ser humano y su diferencia cualitativa respecto al resto de la realidad. En representación de los tres firmantes del estudio, Giner alertó que si bien los avances científicos y tecnológicos en este ámbito pueden servir para mejorar la condición humana, su uso ilimitado puede también derivar en una instrumentalización del ser humanos y la naturaleza, borrando fronteras entre especies y entre los seres vivos y las estructuras inanimadas. En este sentido enfrentó los postulados de Jeremy Rifkin o Norbert Wiener, que ilustran esta tendencia a equiparar lo biológico con lo cibernético, y los de Martin Heidegger o José Ortega y Gasset, quienes reivindican el ser humano como ser técnico, como ser trascendente y como ser vulnerable por naturaleza.
El ponente incidió en el debate sobre el mejoramiento humano, señalando que aunque el deseo de superar limitaciones como enfermedades, envejecimiento o sufrimiento es tan antiguo como la humanidad, sus riesgos alcanzan a desvirtuar la propia humanidad. Giner citó el informe «Beyond Therapy» (2003) del Consejo de Bioética de Estados Unidos, que alerta de que una búsqueda de la felicidad convierta la procreación en fabricación, la vida en química o la longevidad en obsesión egoísta. Este documento de referencia distingue entre terapia (restaurar la salud) y mejora (aumentar capacidades más allá de lo normal), aunque el transhumanismo que se abre paso entre la comunidad científica difumina esta línea al defender intervenciones continuas que podrían llevar a la hibridación hombre-máquina.
Para Giner, este nuevo enfoque fragmentado tiene consecuencias prácticas graves, especialmente en ámbitos sanitarios y educativos, donde el sufrimiento se equipara solo al dolor físico, olvidando sus dimensiones éticas, sociales y espirituales. En este punto insistió en que el avance tecnocientífico, por poderoso que sea, no agota la riqueza del ser humano, considerando que la vida no es algo añadido a la persona: es la persona misma. Por ello, reclamó un humanismo renovado que dialogue con la tecnología sin someterse a ella.
Para los firmantes de este estudio, la mejora humana debe ser integral y no reducirse a intervenciones técnicas o genéticas, es necesario rechazar utopías transhumanistas que prometen superar la finitud ontológica del ser humano, la persona debe ser tratada siempre como tal, nunca solo como organismo o cliente, excluyendo cualquier tipo de instrumentalización. «No se trata de frenar el progreso tecnológico, sino de orientarlo mediante un diálogo profundo con la filosofía y la antropología integral, para que el avance científico no termine diluyendo precisamente aquello que pretende mejorar: la condición humana», concluyó el experto.
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona y doctor por la Universidad de Barcelona, Giner tiene diferentes posgrados y especializaciones dentro del ámbito odontológico como el Posgrado en Prótesis Bucal y Maxilofacial, el Posgrado en Articulación Temporomandibular, Estomatología, y el Máster en Bioética, entre otros. A lo largo de su trayectoria investigadora y docente ha dirigido y codirigido más de 34 tesis doctorales, dos de ellas con mención internacional, además de un doctorado industrial con reconocimiento y financiación pública competitiva. Desde 1991 ha realizado más de medio millar de aportaciones a congresos científicos y medio centenar de intervenciones como ponente invitado. Es, además, es titular de cinco patentes, ha participado en cinco proyectos competitivos, más de cien contratos de investigación y cinco proyectos de innovación docente. Giner ingresó como académico de número de la RAED con el discurso «Los dientes: del comer al lucir. Evolución de los materiales odontológicos y cambios sociales», donde incidía en la importancia que no solo para la salud, sino para la estética personal tiene una dentadura sana y, lógicamente, libre de nicotina. El pasado mes de junio ingresó en el Colegio Internacional de Dentistas.