
José María Baldasano, catedrático de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña, Premio Nobel de la Paz como representante del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), ha concedido tres entrevistas a los diarios «La Vanguardia» y «La Razón» y a la agencia Efe, que ha reproducido diversos medios españoles e hispanoamericanos, tras la reciente presentación de su última obra divulgativa, «Dos grados más no son para tanto. Una historia del negacionismo climático» (Cátedra), en la que aborda la controvertida historia de la negación de la crisis climática, siempre abanderada por intereses políticos y comerciales. Asimismo, el experto presenta conceptos de reciente creación como el retardismo y la neutralidad tecnológica y llama a la responsabilidad colectiva ante la emergencia climática.
En la edición del pasado 20 de octubre de «La Vanguardia», el académico explica al reconocido periodista Antonio Cerrillo cómo desde el siglo XIX existe la certeza científica de la relación entre la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera y la temperatura global tras las investigaciones del Premio Nobel de Química Svante August Arrhenius. A partir de ahí, explica, todo han sido políticas de comunicación de las empresas responsables del calentamiento para negar o poner en duda los postulados científicos. «Hasta 1990, el movimiento negacionista es muy corporativo, propio de las empresas de combustibles fósiles. Pero a partir de los años 90 el cambio climático deja de ser un asunto científico para convertirse también en un asunto político. Y ahí desempeña un papel el hecho de que en 1989 cae el muro de Berlín. Desde la perspectiva occidental, el comunismo ruso ha sido vencido y entonces ha de surgir un nuevo enemigo. Es el momento en que el movimiento económico neoliberal, que ya ha ido emergiendo desde los finales de los 70, se convierte en un componente que va mucho más allá de la vertiente económica empresarial para ser un componente de ideologización política. Entonces, ahí se busca un nuevo enemigo donde proyectar el modelo de consumo y el modelo capitalista radical», explica.
Por otra parte, en la edición del 12 de diciembre de «La Razón», Baldasano incide en esas estrategias negacionistas que han evolucionado a lo largo de las décadas, pasando del tradicional negacionismo explícito al retardismo con mensajes como que hay emisiones, pero existen las alternativas tecnológicas para capturarlas, algo que el experto rechaza considerándolo una falsedad y anteponiendo la evidencia. «La combustión de combustibles fósiles tiene efectos cancerígenos, además de generar problemas respiratorios, cardiovasculares, cerebrales y en el sistema reproductor. Luego hay efectos globales y a largo plazo del cambio climático por las olas de calor, sequías, etc. Y también por fenómenos meteorológicos extremos como la Dana de 2024. Inundaciones siempre ha habido. Pero el cambio climático hizo que fuera un 15-20% más intensa de lo que hubiera sido. Y luego hay importantes efectos de salud indirectos», asegura.
«Los negacionistas y escépticos del cambio climático nos quieren hacer creer que toda la cuestión del calentamiento global es una idea soñada por un grupo de científicos empeñados en destruir la economía y la sociedad. Sin embargo, las raíces del pensamiento científico sobre la temperatura de la Tierra y sus causas derivan del desarrollo del conocimiento a lo largo de los siglos XIX y XX. La razón para contar todo este viaje en el tiempo de conocimientos científicos que nos han permitido conocer mejor el funcionamiento de la atmósfera terrestre y del sistema climático es que muchos de los mitos, mentiras y bulos negacionistas están basados en un uso sesgado, manipulado y falseado de los mismos.

Dr. José María Baldasano
El negacionismo climático es, fundamentalmente, un fenómeno económico, ideológico, político, social y mediático que rechaza o subestima el consenso científico sobre el actual cambio climático y sus consecuencias, que tiene como objetivo básico y principal que la humanidad continúe en la civilización de los combustibles fósiles», añade Baldasano en la presentación de la monografía.
Baldasano fue el autor del «Informe sobre cambio climático» que debatió la Comisión de Emergencia Climática del Parlamento de Cataluña y elaboró también el «Informe de los Premios Rey Jaime I de Medio Ambiente sobre el Actual Cambio Climático», que firmó junto a José Luis Rubio y que presentó ante el pleno del Alto Consejo Consultivo en I+D+i de la Presidencia de la Generalitat Valenciana. El académico presentó asimismo el estudio «Las zonas de bajas emisiones para mejorar la calidad del aire de las ciudades» en el encuentro virtual «Barcelona, zona de bajas emisiones», celebrado por el diario «La Vanguardia». Baldasano estudió a fondo los efectos de la reducción de emisiones que se produjo debido a las restricciones de movilidad a consecuencia de la pandemia en artículos como «Covid-19 lockdown effects on air quality by NO2 in the cities of Barcelona and Madrid (Spain)», donde apelaba a la implementación de nuevas políticas de movilidad urbana tras certificar una reducción de emisiones que se situó entre el 50% y el 62% en estas dos ciudades durante el mes de marzo de 2020.