
Frigdiano Álvaro Durántez, director de la Cátedra de Estudios Iberoamericanos y de la Iberofonía de la Fundación Universitaria Iberoamericana y colaborador de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), reflexiona sobre el papel del idioma español como lengua internacional en el artículo «El español, esperanto natural», publicado el pasado 11 de abril en la prestigiosa sección «La Tercera» del diario «ABC». Por otra parte, el experto participó en la 33.º edición de los Encuentros de Filosofía organizados por la Fundación Gustavo Bueno, que se celebraron entre los pasados 27 y 29 de marzo en la sede de la fundación, en Oviedo, bajo el título «Dialéctica de imperios y dialéctica de estados». Además de participar en la sesión de apertura junto a Gustavo Bueno Sánchez, presidente de la Fundación Gustavo Bueno, lo hizo en la mesa redonda «Relaciones internacionales y geopolítica».
En su artículo, Durántez considera que, frente a la hegemonía del inglés como lengua global, el español se configura como una suerte de lengua de uso común por su neutralidad, lógica y capacidad para preservar la diversidad cultural, hasta el punto de compararlo con el esperanto, idioma artificial creado en 1887 por Ludwik Lejzer Zamenhof con el objetivo de convertirse en una lengua neutral y fácil de aprender, pero que en su caso nunca logró desplazar a las lenguas naturales por su falta de arraigo cultural e identitario. Desde 1945, el inglés ha consolidado su dominio tanto en el poder político, militar, económico y científico como en el cultural y mediático, impulsado por estrategias anglófonas que amenazan el equilibrio lingüístico y cultural de la humanidad. Ante esta realidad, Durántez sostiene que el español reúne las condiciones ideales para actuar como contrapeso. No depende de un único estado hegemónico a diferencia del inglés, el chino, el ruso o el francés y representa una civilización hispánica diversa con raíces amerindias, ibéricas y afrodescendientes.

Dr. Frigdiano Álvaro Durántez
Entre las fortalezas del español que destaca el colaborador de la RAED en su artículo destaca que es la segunda lengua materna del mundo (por detrás del chino y por delante del inglés), la primera lengua latina, la tercera más usada en internet y el hecho de ser la lengua oficial en una veintena de países repartidos en varios continentes. Además, señala, es el idioma principal de la iberofonía y presenta gran inteligibilidad con el portugués, abarcando entre ambos espacios a unos 900 millones de personas. Su fonética, ortografía y gramática, además, son claras y lógicas, que se escribe como se habla y se pronuncia como se escribe, lo que lo convierte en un esperanto natural desde el punto de vista filológico, cultural y político, considera Durántez.
El articulista concluye que el español ya es un bien común global al servicio de la diversidad lingüística y llama a diseñar estrategias activas para potenciarlo como lengua cooficial de hecho en Estados Unidos, en la proyección exterior de potencias como China y Rusia, en África, en los organismos internacionales, en el ciberespacio y en el desarrollo de la inteligencia artificial. Para ello, propone la colaboración entre el Instituto Cervantes, la Real Academia Española, las academias de la lengua hispánica, la sociedad civil y una concertación político-diplomática entre los países hispanohablantes y otros interesados en preservar la pluralidad cultural. «Es fundamental asegurar la concertación político-diplomática con los demás países hispanohablantes y con los que no lo son, pues esta es una cuestión de auténtico interés mundial; porque el español, por todo lo apuntado, se ha convertido ya un auténtico bien común global al servicio de la diversidad cultural y lingüística de toda la humanidad», concluye.