
El Dr. Óscar López, durante su intervención en el X Encuentro Académico Internacional de la RAED
Óscar López, notario y académico correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), presentó en el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título genérico «El Rin como corriente del conocimiento: diálogos transfronterizos» la ponencia «Testamentificación mortal y vital (aproximación al concepto de testamento y el llamado testamento vital)», en la que analizó la evolución del derecho sucesorio y la importancia creciente de planificar no solo el destino de los bienes tras la muerte, sino también las decisiones vitales en situaciones de incapacidad.
El experto inició su intervención recordando los fundamentos del testamento clásico: un acto jurídico unilateral, solemne, personalísimo, revocable y ‘mortis causa’ por el que una persona dispone de sus bienes, derechos y aspectos extrapatrimoniales para después de su fallecimiento. Subrayando además la rigurosa necesidad de cumplir las formalidades legales, ya que su ausencia provoca la nulidad del documento. Estas solemnidades garantizan la capacidad del testador, la libertad de su voluntad y la certeza sobre cuál es el último testamento válido. López destacó que, a pesar de su antigüedad, el testamento vive hoy una etapa de gran popularidad gracias a la generalización de la propiedad privada, el aumento de divorcios, las segundas uniones y los nuevos modelos de familia, que han convertido este instrumento en una herramienta esencial para adaptar las disposiciones sucesorias a realidades personales cambiantes.
A partir de ahí, el académico se focalizó en el denominado testamento vital, un documento mediante el cual una persona mayor de edad, capaz y libre expresa anticipadamente sus deseos sobre los cuidados médicos, tratamientos y destino de su cuerpo cuando, por deterioro grave, ya no pueda manifestar su voluntad. Inspirado en principios bioéticos de autonomía, entre sus contenidos más habituales figuran la donación de órganos y tejidos, el rechazo a técnicas de soporte vital artificial cuando no existan expectativas de recuperación, la autorización de tratamientos paliativos del dolor aunque acorten la vida y la solicitud de eutanasia en determinadas circunstancias.
Para López, este instrumento responde a una nueva realidad en las que la persona pierde la capacidad de decidir. Para garantizar su efectividad, recordó, existe el Registro Nacional de Instrucciones Previas, que permite a los profesionales sanitarios consultar estas voluntades en todo el territorio español. «Por su vinculación directa con la dignidad, auguramos al testamento vital, a pesar de su escasa utilización actual, un futuro prometedor al considerarlo beneficioso para el paciente, los familiares, médicos, instituciones, sanitarias y sociedad en general», concluyó el académico.
Doctor en Derecho y autor de numerosos trabajos en materia de Derecho Privado y pensamiento jurídico, López es miembro del Consejo Asesor Profesional de la Escuela de Posgrado de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ingresó en la Real Academia en el año 2021 con el discurso «La justicia, el derecho y la genética: una nueva igualdad de oportunidades», donde abordó la repercusión jurídica y social que plantean y plantearán en un futuro inmediato los avances biotecnológicos.