
Dr. Carlos Cortina
Carlos Cortina, delegado para España de las Órdenes Dinásticas de la Casa Real de Saboya y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), aborda en el artículo «Església de Santa Maria de l’Assumpció. 250 anys de l’inici de la seva construcció» la efeméride que celebra estos días la ciudad de Amposta con motivo del inicio de obras del que es su principal templo, estrechamente vinculado a la Orden de Malta. Por otra parte, en «Capítulo General del Real Estamento Militar del Principado de Gerona y Cofradía de San Jorge», rememora la celebración de este encuentro coincidiendo con la festividad de san Jorge, patrón de la corporación.
Como explica el académico en su primer artículo, remitido a la RAED para su difusión entre la comunidad académica, la celebración del aniversario del inicio de la construcción de Santa Maria de l’Assumpció fue presidido por el obispo de Tortosa, monseñor Sergi Gordo, que estuvo acompañado en por el rector de la parroquia, Ramon Font; el alcalde Adam Tomàs, y el delegado de la Soberana Orden Militar de Malta en Cataluña, Federico Coll, conde de Carlet. Los primeros trabajos de la actual iglesia comenzaron en 1773 y la firma del proyecto data de 1776. Las obras, encomendadas inicialmente a arquitectos tortosinos y posteriormente al valenciano Manuel Blasco, sufrieron múltiples interrupciones por guerras, epidemias y crisis económicas, hasta su finalización en 1875, aunque la fachada quedó incompleta. La iglesia presenta un estilo neoclásico sobrio, de una sola nave con capillas laterales, un campanario octogonal y muros de piedra irregular que representan la diversidad de la comunidad. Su interior alberga un notable tríptico con escenas de la Anunciación, Visitación y Asunción de María.
Durante la solemne misa de celebración, celebrada el pasado 10 de mayo, el obispo Gordo subrayó la triple dimensión que ha tenido el templo a lo largo de su historia: espiritual, cultural y de acogida, prosigue Cortina. La ceremonia contó con la participación del coro de la Lira Ampostina y la Colla Castellera Xiqüelos i Xiqüeles del Delta, que levantó un pilar de cuatro ante el altar mayor, simbolizando las piedras vivas de la comunidad. Los actos conmemorativos se extendieron durante el fin de semana. El viernes se celebró una misa de confirmaciones y una cena de hermandad. El sábado, los participantes realizaron una jornada turística por el Delta rememorando la histórica donación del castillo de Amposta a la Orden de Malta en 1150 por el conde Ramon Berenguer IV, visitando la Torre de la Carrova, la iglesia del Poble Nou del Delta y el Museo de las Tierras del Ebro.
El evento pone de relieve la estrecha vinculación histórica de Amposta con el Orden de Malta, cuya cruz de ocho puntas figura aún en el escudo y la bandera de la ciudad. Precisamente, el conde de Carlet representó esta tradición hospitalaria durante las celebraciones. «Con esta conmemoración, Amposta no sólo honra la piedra de su templo, sino especialmente a las generaciones de ampostinos que, a lo largo de dos siglos y medio, han encontrado en Santa Maria de l’Assumpció un espacio de fe, consuelo, identidad y comunidad. Un templo que, más allá de su arquitectura, sigue siendo el corazón vivo de la ciudad», concluye el académico.
En cuanto a la celebración del Capítulo General del Real Estamento Militar del Principado de Gerona y Cofradía de San Jorge, Cortina explica que estuvo encabezada por el veguer presidente, Francisco de Alós y de Bonilla, marqués de Dou, y el consiliario, Joan Baburés. Los actos se desarrollaron en torno a una misa concelebrada en la catedral, en la que se procedió a la admisión de cuatro damas y diez caballeros, procedentes de doce solares nobiliarios distintos. Los neófitos prestaron juramento ante el altar, apadrinados por miembros de sus familias, reafirmando su compromiso con los valores de la nobleza, el servicio y la fidelidad a la corona. La ceremonia, detalla el académico, incluyó un emotivo memorial por los cofrades fallecidos y, especialmente, un recuerdo solemne a los más de 11.000 defensores que cayeron durante los tres sitios de Girona en la Guerra de la Independencia frente a las tropas napoleónicas. El Real Estamento mantiene viva esta memoria año tras año en su acto principal.
Cortina explica en su crónica cómo tras la misa los asistentes participaron en una recepción en la histórica casa señorial El Prat de Sant Esteve d’en Bas, donde se sirvió un almuerzo fraternal. «Con este fin de celebración, el Capítulo General refuerza el papel del Real Estamento Militar del Principado de Gerona como institución viva que une tradición, fe cristiana, servicio a la sociedad y preservación de la memoria histórica, integrando a nuevas generaciones de la nobleza catalana y española en su compromiso con los ideales de honor, lealtad y caridad», concluye el académico.
Cortina ha desarrollado su actividad profesional e investigadora en las disciplinas de ceremonial, protocolo y relaciones públicas, desempeñando el cargo de jefe de Relaciones Institucionales y de Protocolo en diversas empresas e instituciones públicas. Es autor de obras de referencia en el ámbito del protocolo como el «Reglament de Protocol, Cerimonial, Honors i Distincions per als Ajuntaments» (2010). Socio fundador de la Asociación Catalana de Protocolo y Relaciones Institucionales, ha sido distinguido con la Medalla de Plata y la Medalla de la Constancia de la Cruz Roja (1991 y 1992), la Cruz Oficial de la Orden del Mérito Civil (2000), el Premio Nacional de Ceremonial y Protocolo Marqués de Mondéjar (2001), el Premio Nacional de Protocolo y Relaciones Institucionales (2017), la Medalla de Oro del Papa León XIII para la Custodia de Tierra Santa (2019) y la Medalla Benemerenza de Oro de la Orden Constantiniana (2021).

Santa Maria d’Amposta. Enric, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons