
Francisco López Muñoz
Francisco López Muñoz, catedrático de Farmacología y vicerrector de Investigación, Ciencia y Doctorado de la Universidad Camilo José Cela, miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares, académico correspondiente de las Real Academia de Medicina del País Vasco -además de las Cádiz, de Sevilla, Andalucía Oriental y Castilla-La Mancha-, y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), ha publicado en la revista cultural «Hasta el tuétano» junto a Francisco Pérez Fernández, profesor de Psicología Criminal e Historia de la Psicología de la Universidad Camilo José Cela, el artículo «Psicoanálisis, quijotes y perros encantados: cuando Freud encontró a Cervantes», en el que abordan el interés del reconocido psiquiatra con la literatura clásica y, en particular, con el universo en torno a la locura que creó Miguel de Cervantes en su obra.
Los dos expertos explican que, durante su adolescencia, el creador del psicoanálisis fundó junto a su amigo Eduard Silberstein una sociedad secreta llamada Academia Española con el objetivo de aprender el idioma y leer a Cervantes en versión original. Ambos adoptaron los nombres de Cipión y Berganza, los perros protagonistas de «El coloquio de los perros», una de las «Novelas ejemplares» cervantinas. En su correspondencia juvenil -parte de ella escrita en español-, Freud empleó estos seudónimos y desarrolló un intercambio epistolar que algunos estudiosos consideran un antecedente embrionario del diálogo terapéutico que más tarde caracterizaría al método psicoanalítico.
Para López Muñoz y Pérez Fernández, «El Quijote» y su conflicto entre realidad y fantasía que encarnan don Quijote y Sancho Panza marcaron la génesis de los principios del psicoanálisis. De hecho, la obra de Cervantes ha sido objeto de múltiples lecturas desde la óptica freudiana. El personaje de don Quijote ha sido analizado en términos de neurosis, narcisismo, represión, pulsión de muerte y conflicto entre deseo y realidad. Los expertos considera que si bien no puede afirmarse que Cervantes influyera de manera directa y determinante en la teoría freudiana, la evidencia epistolar y los paralelismos conceptuales sugieren que su lectura desempeñó un papel relevante en la formación intelectual del joven Freud y la convergencia entre literatura y psicoanálisis, lejos de ser anecdótica, forma parte constitutiva de una obra que siempre osciló entre la ciencia y la narrativa.
Por otra parte, López Muñoz comparte con la comunidad académica su participación en «Las Minervas de la Academia», una serie de episodios divulgativos que la Academia de las Ciencias y las Artes Militares difunde a través de su canal de YouTube para acercar al gran público destacados personajes y episodios de la historia militar española, en este caso dedicado al legendario científico Santiago Ramón y Cajal.

Sigmund Freud
«Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina en 1906, siempre se sintió muy atraído por el Ejército: ‘Me haría el más dichoso de los hombres’, comenta en sus ‘Memorias’. Ingresó en el Cuerpo de Sanidad Militar en 1873 como segundo teniente médico y, aunque destinado al frente carlista, no llegó a intervenir allí en ninguna acción de guerra. En 1874 fue destinado al Ejército Expedicionario de Cuba como capitán médico, permaneciendo en la isla durante 14 meses. Cumplió servicio en el peor destino posible, las enfermerías de campaña de Vista Hermosa y de San Isidro, estaciones aisladas en plena manigua, insalubres y de difícil aprovisionamiento. Allí atendió a soldados heridos en campaña y enfermos de malaria y disentería, procedentes de las columnas volantes de operaciones en el Camagüey. Pero también llegó a participar, fusil Remington en mano, en la defensa de su campamento frente al ataque de los mambises, al mando de todos sus enfermos útiles. El mando siempre se mostró indiferente a su interés por la investigación sanitaria. De hecho, el comandante de su fortín pidió la sustitución del físico porque se pasaba las horas ‘mirando por un tubo’. Enfermo de malaria y disentería, Cajal fue diagnosticado de caquexia palúdica grave y declarado ‘inutilizado en campaña’, regresando a España en junio de 1875″, explica el experto en el vídeo.
Reconocido divulgador de la historia contemporánea, la literatura española de los Siglos de Oro y la medicina y farmacología, López Muñoz es doctor en Medicina y Cirugía, en Lengua y Literatura Españolas y en Biomedicina y Farmacia, especialista en Medicina Farmacéutica y diplomado en Estudios sobre el Holocausto por la Escuela Internacional para los Estudios del Holocausto de Yad Vashem, en Jerusalén. Es investigador del Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre de Madrid, miembro del Consejo Rector del Instituto de Investigación Sanitaria HM Hospitales y del Instituto de Estudios Medievales y del Siglo de Oro Miguel de Cervantes de la Universidad de Alcalá de Henares, vocal del Consejo de Ciencia y Tecnología de la Comunidad de Madrid, asesor científico del Comité Iberoamericano de Ética y Bioética, miembro del Comité de Observación del Observatorio de Derechos Humanos de España, del Capítulo Español del Club de Roma y miembro de honor de la Fundación Ghandi-Mandela. Ha participado en numerosas investigaciones y es autor de monografías y artículos en sus áreas de investigación. Recientemente ha sido nombrado de forma honorífica coronel de Kentucky y Guardia Civil Honorario, coincidiendo con el 25.º aniversario de la creación de esta figura, la máxima distinción civil del cuerpo, que se otorga de forma excepcional.