Teresa Freixes

Dra. Teresa Freixes

Teresa Freixes, catedrática Jean Monnet ad personam, presidenta de la organización internacional Citizens pro Europe, vicepresidenta de la plataforma ciudadana Sociedad Civil Catalana y académica de número y vicepresidenta de la Junta de Gobierno de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), reflexiona sobre la actualidad política española e internacional en los artículos «Viva Cartagena», «La inmunidad de Puigdemont, el Parlamento Europeo y el TJUE» y «El blanqueamiento«, publicados a lo largo de diciembre en el portal especializado Artículo 14 y el diario digitales The Objective entre los pasados 31 de diciembre y 10 de febrero.

En «Viva Cartagena», la experta compara lo que considera un proceso de debilitamiento de las instituciones y del Estado de derecho en España con el cantonalismo decimonónico. «Continuamos troceando la administración y cediendo competencias indelegables a unas comunidades autónomas que más bien se asemejan a las entidades integrantes de una confederación, engañando directamente a la ciudadanía y presentándolas como una cesión progresista de naturaleza federal. Nada más lejos de ello, puesto que el federalismo se fundamenta en la cooperación y colaboración, no en la centrifugación competencial que ni en circunstancias excepcionales, como la Dana o los incendios, han merecido la atención de quienes son los únicos con capacidad para hacerles frente en forma eficaz. Si necesitan algo que lo pidan…. Ese es el lema adoptado por los responsables de las políticas públicas que no pueden ser dejadas al albur de administraciones que no tienen, por su propia naturaleza, la capacidad de hacerles frente en forma aislada», considera. 

Por su pate, en «La inmunidad de Puigdemont, el Parlamento Europeo y el TJUE», la vicepresidenta de la RAED aborda la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la que anula la decisión del Parlamento Europeo de suspender la inmunidad parlamentaria a Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí, señalando que no tiene efectos prácticos, ya que hoy en día ninguno de los tres implicados tiene la condición de parlamentario europeo. «No ha sido el fondo de la cuestión el fundamento de la decisión del TJUE, sino un aspecto formal, de garantías, al apreciarse que el ponente del Parlamento Europeo para considerar que Puigdemont, Comín y Ponsatí no podían ser considerados miembro de la Cámara era del mismo grupo político que quien había instado la cuestión.

Evidentemente, a pesar de que se trataba de un parlamentario europeo de un país distinto, el ponente del Parlamento Europeo, designado en el marco de la Comisión JURI, pertenecía al mismo grupo que la parte denunciante, que era Vox, y el Tribunal de Justicia considera que, por ello, se puede poner en duda la imparcialidad del ponente», argumenta. 

Finalmente, en «El blanqueamiento», la académica critica la impunidad como desde el Gobierno de Pedro Sánchez se da pábulo a que ETA pueda dejar de ser considerada una banda terrorista. «Una cosa es la política de erradicación del terrorismo y otra cosa es entrar en el juego de los sucesores políticos de la banda terrorista para lograr prebendas y blanquear los actos delictivos cometidos, llegando a la desfachatez de proponer que ETA sea excluida de la lista europea de organizaciones terroristas. Que lo pretenda Bildu es medianamente comprensible. No tendría que serlo si este partido político se identificara realmente con una sociedad democrática en el marco del Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos. Pero que ello sea aceptado por el Gobierno de Pedro Sánchez y éste lleve efectivamente al Consejo de Europa la propuesta no sería repugnante, sino que denota un interés espurio, como el de casi todo lo que se acuerda últimamente para que tal Gobierno se mantenga en La Moncloa, al margen de todo buen propósito exigido por la normativa europea», concluye.