
Dra. Teresa Freixes
Teresa Freixes, catedrática Jean Monnet ad personam, presidenta de la organización internacional Citizens pro Europe, vicepresidenta de la plataforma ciudadana Sociedad Civil Catalana y académica de número y vicepresidenta de la Junta de Gobierno de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), reflexiona sobre la actualidad política española e internacional en los artículos «Totalitarismo, autocracia y populismo», «El TJUE y los tribunales constitucionales», «El discurso del Rey», «Extremadura ha hablado» y «Fuegos artificiales o eslabón de la voladura«, publicados a lo largo de diciembre en el portal especializado Artículo 14 y el diario digitales The Objective. Por otra parte, Freixes dirigió este mismo mes de diciembre el Seminario Doctoral Premio Europeo Carlos V de Estudios Pluridisciplinares sobre la Europa Contemporánea-Foro Europeo de la Discapacidad, que se celebró en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe bajo el título «Unidos en la diversidad: el impacto de la Unión Europea en la vida de las personas con discapacidad», que reunió a investigadores de España, Alemania, Bélgica, España, Francia, Serbia y Colombia.
En «Totalitarismo, autocracia y populismo», la vicepresidenta de la RAED considera que el Gobierno de Pedro Sánchez ha desvirtuado la democracia española forzando sus instituciones y la separación de poderes. «La calificación de totalitario puede parecer, si no se profundiza en su significado, alarmista o malintencionada, cuando se pretende aplicar respecto de lo que hoy sucede en España, cuando la esperpéntica descomposición del régimen sanchista, clara a los ojos de cualquier persona mínimamente informada, no es percibida por los fieles seguidores del mismo, que perpetúan también un relato falsario, fundamentado especialmente en impedir que en España no gobierne nadie que no sean ellos. Han pasado de la colonización de las instituciones al amodorramiento social, enderezado con unas dosis de populismo iliberal, defendiendo ese totalitarismo que ha llegado a invadir el espectro no solo político, sino también social y económico. Les falta poco para caerse definitivamente del guindo, pues se están cayendo a retazos por golfos, babosos, ladrones y corruptos, pero falta el detonante que nos permita transitar hacia el relevo democrático», considera.
Por su parte, en «El TJUE y los tribunales constitucionales», la experta destaca el papel de la justicia europea como garante del Estado de derecho en los países miembro. «Europa, la Unión Europea, está dando cada vez mayor importancia a las garantías del Estado de derecho, como valor de la UE. No responde ya solo a las cuestiones prejudiciales presentadas por jueces internos, sino que son ya las mismas instituciones europeas quienes velan por el debido respeto a los indicadores establecidos tanto por ella misma como por la Comisión de Venecia. Tenemos pendiente, además del nombramiento de cuatro miembros del Tribunal Constitucional, la reforma de la ley orgánica del Poder Judicial para adaptar el Consejo General del Poder Judicial a los estándares europeos, pues así se acordó en el diálogo estructurado entre la Comisión Europea, el PSOE y el PP, con el compromiso de que esta cuestión debería estar resuelta en el mayor breve plazo posible. Hace ya más de un año y en ello estamos todavía, pese a que la Comisión de Venecia se ha posicionado claramente al respecto, demandando la adaptación y estableciendo criterios concretos en algunos puntos, sin que aparezcan en el horizonte signos favorables a tal cumplimiento», explica.
En «El discurso del Rey», la académica se refiere al discurso de Navidad pronunciado por Felipe VI. «El rechazo a los ataques a la Constitución, al Estado de derecho, a los valores de la Transición, subyace en la defensa que el Rey ha hecho de todo lo que nos une frente a los extremismos, radicalismos y populismos, lamentando al mismo tiempo la pérdida de confianza en la política que la creciente crispación ha venido instaurando, de arriba abajo, levantando muros y perpetuando, cuando no creando, rencores. Y lo ha hecho desde el Palacio Real, por primera vez de pie, precisamente desde la Sala de Columnas en la que se firmó la adhesión a las entonces Comunidades Europeas, hoy Unión Europea», detalla.
Freixes dedica el artículo «Extremadura ha hablado» a las recientes elecciones anticipadas celebradas en esta comunidad autónoma, expresando su deseo de que se alcance un acuerdo de gobernabilidad sin prejuicios. «Esperemos que María Guardiola no tenga que recurrir a volver a disolver la Asamblea de Extremadura, como afirmó durante la campaña electoral si no conseguía sus objetivos de gobernabilidad. En otros contextos, en otros países, donde el respeto al ganador de las elecciones, sea quien fuere, comporta el facilitarle la formación del gobierno, tendríamos ante nosotros un escenario en el que el segundo partido más votado, sea el que sea también, encabezaría las opciones colaborativas ofreciendo, bien sea una coalición gubernamental, un apoyo parlamentario o, como mínimo, una abstención que permitiera formar gobierno. También podría aplicarse la misma regla al tercer partido en liza. Eso, con los números delante, es perfectamente posible en Extremadura, puesto que el PP tiene más escaños que toda la izquierda junta», afirma.
Finalmente, en «Fuegos artificiales o eslabón de la voladura», la presidenta de Citizens pro Europe reflexiona sobre la debilidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez. «¿Cuánto más va a durar esta situación? Sánchez afirma que vale la pena gobernar (estar en el gobierno tendríamos que decir) a pesar de todo lo que sucede. Seguramente a él sí le vale la pena pues, de cesar en el cargo, cesaría buena parte de la ocupación institucional por los suyos protagonizada. Y con ello, dejaría de existir la posibilidad de intentar interferir en los asuntos, económicos y judiciales, sobre los que, si no puede controlarlos directamente, irá creando los relatos necesarios (no se sabe si suficientes) para que la puesta en práctica de su manual de resistencia siga su curso hasta que algún detonante, por ahora desconocido, devuelva la palabra a la ciudadanía. No sabemos, pues, si lo de ahora son fuegos de artificio y distracción o si sigue respondiendo a lo que puede ser considerado como una de las etapas de demolición sistemática que su hoja de ruta contiene», concluye.
