Mariàngela Vilallonga

Dra. Mariàngela Vilallonga

Mariàngela Vilallonga, catedrática emérita de Filología Clásica de la Universidad de Girona, presidenta de la Fundación Prudenci Bertrana y académica de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), fue una de las protagonistas destacadas del especial que el suplemento «Cultura|s», del diario «La Vanguardia», dedicó el pasado 17 de abril a la celebración de Sant Jordi y a la relación entre padres e hijos escritores, con el testimonio de varias familias de autores. En conversación con la periodista Cesca Castellví, la académica reflexiona en un amplio reportaje sobre la literatura y las influencias entre generaciones con su hijo Borja. Vilallonga publicó el año pasado «Retrat interior», un conjunto de poemas escritos entre Girona y Nueva York durante los años 2003 y 2009; también escritor e historiador, Borja Vilallonga es autor de la novela «El Tigre», entre otras obras.

La autora explica que, nada más nacer su hijo, le leía cada noche un poema de Josep Carner, convencida de que aquellas palabras sólo podían hacerle bien. «Vivían, además, en un nido literario, donde Mercè Rodoreda escribió ‘Viatges i flors’, que Borja recuerda ‘desbordante de libros’. ‘Todo eso crea un contexto -dice-: puedes agarrarte a él o no. Yo me agarré porque tenía predisposición'», explica la periodista de su encuentro con madre e hijo. «Arropada por los libros de casa, la vocación literaria suele aflorar como un gesto lúdico entre nuestros autores hijos. En el caso de Borja, la vocación se manifestó muy pronto, explica Mariàngela. Antes de empezar a escribir, ‘creaba mundos diversos y dibujaba a sus personajes. Más tarde ideó un diario de Romanyà, con noticias, ilustraciones y todo el circuito de producción y venta incluido'», prosigue el reportaje.

Mariàngela y Borja reflexionan sobre los consejos, influencias y el peso del apellido, constatando que buena parte de sus obras no podrían entenderse sin esta intensa relación entre ambos. «Para Mariàngela y Borja, el intercambio es siempre recíproco e intenso. ‘Ella lee absolutamente todo lo que escribo. Me interesa una opinión honesta, y me la da. A veces también tenemos conversaciones de detalle’, explica Borja. ‘Somos madre e hijo, pero somos amigos. Borja me supera en todo: en escritura, en lectura y en la interpretación que hace del mundo. Por eso yo le pido consejo’, apunta Mariàngela», concluye Castellví.

Por otra parte, la académica presidió el pasado 9 de abril en la Catedral de Girona la Bertranada, un encuentro cultural dedicado a conmemorar el 120.º aniversario de la publicación de la obra «Josafat», de Prudenci Bertrana. La velada reunió a público y participantes en un espacio profundamente vinculado al universo de la novela, en una propuesta que combinó conversación, lectura, proyección e intervención artística. La iniciativa fue organizada por el Capítulo de la Catedral, la Fundación Prudenci Bertrana, Ediciones de la Ela Geminada y el Ayuntamiento de Girona y quiso ser una celebración compartida de una de las obras primordiales de la literatura catalana del siglo XX.

Asimismo, Vilallonga presentó el 11 de abril en Cadaqués el último itinerario literario de la Cátedra de Patrimonio Literario Maria Àngels Anglada-Carles Fages de Climent de la Universidad de Girona, titulado «El Cadaqués d’Anna Maria Dalí», con la responsable de la entrega, Blanca Sala. La publicación permite descubrir el icónico municipio empurdanés a través de los escritos de la hermana del pintor Salvador Dalí y descubrir su sensibilidad literaria. La académica también participó en la presentación de «L’àngel que em mira», una novela sobre los vínculos invisibles con la niñez de Marta Pasqual. El acto se celebró el 10 de abril en Llagostera.

Tras su etapa como consejera de Cultura de la Generalitat de Cataluña entre marzo de 2019 y septiembre de 2020, un cargo por el que renunció a la vicepresidencia del Instituto de Estudios Catalanes, Mariàngela Vilallonga reemprendió su actividad docente hasta su jubilación hace tres cursos. En 2016 fue reconocida con la Creu de Sant Jordi, la máxima distinción que otorga la Generalitat, por sus investigaciones en literatura humanística latina de la Corona de Aragón. Fue también nombrada consejera del grupo editorial Grup62.

Leer el reportaje de «Cultura|s»