
Enric Canela
Enric Canela, catedrático emérito de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona y colaborador de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), comparte con la comunidad académica los últimos artículos que ha publicado en su blog, enriccanela.cat, un espacio divulgativo dedicado a la salud y el bienestar, además de su última publicación en el diario «El Punt-Avui», donde se focaliza en la formación y la investigación. Se trata, en concreto, de las entradas «Gènesi de l’ateroesclerosi», «El te, la infusió reina» e «Intolerància a la lactosa», y del artículo de opinión «Reformular la universitat», aparecidos entre los pasados 29 de diciembre y 28 de enero. El experto ha compartido recientemente los artículos «Viure amb el sol», «L’edat del cor», «El risc de la melatonina» e «Incapaços de créixer«.
En «Gènesi de l’ateroesclerosi», el experto explica qué es la ateroesclerosis y cómo se diagnostica y combate. «La ateroesclerosis se origina cuando el endotelio, la capa interna y muy delgada que recubre todos los vasos sanguíneos, se lesiona. Este daño puede producirse por la hipertensión, el tabaco o la inflamación crónica, que a menudo está relacionada con la obesidad visceral, la diabetes o un exceso de especies reactivas -moléculas oxidantes- que se producen en el organismo. En condiciones normales, el óxido nítrico (NO) es una especie reactiva que mantiene la pared arterial flexible y reduce la inflamación. Sin embargo, otras especies reactivas, endógenas o exógenas, lo inactivan. Además, tanto la diabetes como el exceso de grasa visceral disminuyen la producción de NO. Cuando esto ocurre, el endotelio se vuelve más permeable y pierde la capacidad de proteger la pared interna del vaso. Es entonces cuando las lipoproteínas pueden penetrar en el subendotelio e iniciar el proceso de formación del ateroma», detalla.
Por otra parte, en «El te, la infusió reina», Canela aborda las características de la que está considerada como la bebida más consumida del mundo después del agua, una vez que ya hizo lo propio con el café. «Al té se le atribuyen muchas propiedades saludables. Es cierto que funciona bien para mejorar la digestión y la salud cardiovascular. Existen evidencias científicas que corroboran estos hechos, cuyos resultados no parecen indicar que una infusión u otra sea preferible. Quizás para la digestión vaya mejor el té negro, mientras que para la salud cardiovascular, para mejorar el endotelio y reducir la tensión arterial, da igual uno u otro. Existen escasas evidencias científicas y poco sólidas que indiquen que el té va bien para tratar el cáncer o las enfermedades neurodegenerativas. La mayoría hacen referencia al té blanco y al té verde. La causa de estos efectos serían atribuibles a los polifenoles y, precisamente, son las infusiones de té blanco y té verde, menos oxidados, las que más tienen», considera.

Foto de Mareefe en Pxhere
En «Intolerància a la lactosa», el catedrático emérito de Bioquímica y Biología Molecular se adentra en una de las intolerancias alimentarias más comunes. «La intolerancia en la lactosa primaria, la que aparece progresivamente con la edad, es una situación habitual en el mundo y normal en los seres humanos. En realidad, es la situación normal en los mamíferos. Mantener a la lactasa es una rareza en los adultos. Los mamíferos, al nacer, se alimentan exclusivamente de la leche materna, que es rica en lactosa. Para su digestión, en todos los mamíferos, la lactasa se expresa a niveles altos durante la lactancia. Después del destete, la expresión del gen de la lactasa disminuye de forma programada y el animal deja de producir lactasa. La consecuencia es la incapacidad de digerir lactosa en la edad adulta. La pérdida es total o parcial. Aparece la intolerancia en la lactosa primaria», explica.
Finalmente, en «Reformular la universitat», el colaborador de la Real Academia apela a la transmisión efectiva de conocimiento, de modo que la universidad garantice que la investigación llegue a la sociedad de forma crítica y veraz, sin limitarse a producir ciencia. «¿Hasta qué punto la universidad tiene capacidad para hacer llegar el conocimiento al público? Actualmente, vemos cómo muchos ciudadanos opinan con desconocimiento de temas científicos, algunos de los cuales ponen en riesgo su salud y la de otras personas. ¿Cómo puede la voz del experto llegar más lejos y ser más respetada que la voz del personaje mediático al que los medios le dan todas las facilidades para difundir su mensaje? ¿Cómo puede filtrar de forma efectiva la información? ¿Cómo puede combatir la interferencia de actores que difunden desinformación pseudocientífica y narrativas conspirativas? Solo una combinación de supervisión humana, tecnologías avanzadas y cultura crítica puede minimizar los efectos de la manipulación. Conseguirlo implica formar a personas capaces de pensar, juzgar y actuar con criterio en un entorno tecnológico complejo, preservando el valor humanístico, social y democrático de la educación superior», afirma.