Marcela González-Gross

Dra. Marcela González-Gross

Marcela González-Gross, catedrática de Nutrición y Fisiología del Ejercicio y directora del Departamento de Salud y Rendimiento Humano de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid, presidenta de la Sociedad Española de Nutrición, académica correspondiente de la Real Academia Nacional de Farmacia y académica de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), analizó cómo el aumento de la esperanza de vida plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud, la organización del trabajo y los modelos de bienestar en la ponencia «Salud, envejecimiento y calidad de vida en la era de la longevidad», que presentó durante el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título genérico «El Rin como corriente del conocimiento: diálogos transfronterizos». La académica presentó su trabajo en el marco del acto académico conjunto que la Real Corporación realizó junto a la Universidad del Deporte de Colonia, del que ella misma fue la principal artífice.

Para la experta, es necesario plantear una mirada integral sobre el envejecimiento activo y la calidad de vida, en diálogo con la biotecnología, la inteligencia artificial y los modelos sociosanitarios para abordar esta materia en toda su complejidad y pasar de un enfoque reactivo y curativo a uno preventivo, proactivo y centrado en la calidad de vida. La ponente apeló, en este sentido, al informe «Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030», elaborado la Organización Internacional de la Salud, como marco para una acción concertada entre gobiernos, sociedad civil y sector privado. González-Gross consideró que el envejecimiento ya no se contempla como un deterioro inevitable, sino como un proceso modulable. Ante esta nueva realidad, mantener hábitos saludables desde la infancia en alimentación, ejercicio o relaciones sociales es clave para aumentar los años de vida saludable y reducir la dependencia.

«Las últimas décadas del siglo XX y el cuarto de siglo que llevamos del siglo XXI han supuesto una auténtica revolución en materia de salud de las personas. Los avances científicos y el conocimiento cada vez más profundo del organismo humano están permitiendo adaptar la alimentación, los planes de ejercicio o el desarrollo de medicamentos o prótesis de una manera cada vez más precisa y personalizada. Esto, unido a las mejoras en la detección temprana de enfermedades, los avances quirúrgicos, la seguridad e higiene y el acceso universal a la sanidad han hecho que la esperanza de vida en España y en el resto del mundo aumente. Si bien es cierto que sigue habiendo diferencias entre países y continentes, los datos avalan esta afirmación. Para el año 2050, se prevé que se duplique el número de personas mayores de 60 años a nivel mundial, es decir, pasar de los cerca de 1000 millones actuales a 2000 millones, pasando del 12% al 22%», inició la académica su intervención poniendo sobre las mesas los datos que confirman una realidad económica y social a la que la administración y los sistemas sanitarios deben dar una respuesta.

Este escenario supone, para la González-Gross, que los actuales sistemas sanitarios deben acometer una transformación profunda y centrarse en ser más preventivos, integrados, digitales y centrados en la persona. La responsabilidad, para la experta, no recae solo en el sector sanitario, sino que implica a familias, escuelas, empresas, ayuntamientos y al propio sistema alimentario. En este sentido, la inteligencia artificial y la biotecnología están llamadas a ser nuevos pilares en la detección precoz de problemas de salud, en personalizar tratamientos y cuidados y, eventualmente, en reparar tejidos envejecidos, teniendo en cuenta que el objetivo central debe ser mejorar la calidad de vida y mantener la autonomía de las personas mayores.

La académica concluyó su intervención señalando que factores como la alimentación saludable, el ejercicio, el sueño, el control del estrés y, especialmente, una vida social activa, ralentizan el envejecimiento epigenético. Asimismo apostó por la recuperación de la dieta mediterránea en comedores colectivos, donde la adjudicación no debería basarse solo en el precio, sino en criterios de calidad nutricional y sostenibilidad; el ejercicio físico como medicina, ya que más de la mitad de los adultos europeos son inactivos; un cambio de modelo sanitario que se encamine hacia un sistema preventivo, integrado y con la atención primaria como eje, y la consolidación de las farmacias comunitarias como puerta de entrada al sistema sanitario, con millones de contactos anuales, desempeñando un rol clave en prevención, educación y detección precoz.

González-Gross es miembro de las juntas directivas de la Federación de Sociedades de Nutrición de Europa y de la Iniciativa Europea «El ejercicio es medicina», miembro de la Unión Internacional de Ciencias de la Nutrición, socia fundadora de la red científica Exernet y miembro de Red Cíber de Obesidad y Nutrición. Ha participado asimismo en más de 70 proyectos de investigación e impartido más de 250 conferencias a nivel nacional e internacional. Ha recibido varios premios, entre ellos, el Premio Nacional de Investigación en Medicina del Deporte, que concede la Universidad de Oviedo. La académica forma parte del grupo científico que lidera la Alianza Global para la Promoción de la Actividad Física, una iniciativa liderada por diferentes organizaciones no gubernamentales, sociedades científicas y profesionales y asociaciones deportivas ante la preocupación del aumento de la prevalencia de la inactividad física y las enfermedades no transmisibles a nivel mundial.