Luis de las Heras

Dr. Luis de las Heras

Luis de las Heras, profesor de Derecho Penal de la Universidad Internacional de La Rioja y de la Universidad de Valencia, vicepresidente del Instituto de Derecho Iberoamericano y académico de número de la de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), analiza el discurso que el reconocido actor estadounidense Kevin Spacey pronunció recientemente en la Oxford Union Society, rápidamente difundido a través de las redes sociales, en un artículo publicado el pasado 21 de febrero en el portal especializado Confilegal bajo el título «El discurso de Kevin Spacey: de actor a profesor de hecho de Derecho». La intervención del actor, marcada por un tono crítico y reivindicativo, gira en torno al impacto que las acusaciones públicas han tenido en su carrera y en su vida personal.

«‘Solía creer que la verdad vencería. Que, si te mantenías tranquilo, callado y dejabas que el sistema funcionara, eventualmente los hechos hablarían más fuerte que el ruido, pero estaba equivocado. Estoy aquí para decirles, con la autoridad que muy pocos tienen, que una vez se lanzan acusaciones, los hechos no importan. Ellos no quieren la verdad. Ellos quieren un villano. Y yo era perfecto para ese papel. Yo era una estrella legendaria, era excéntrico y no seguía sus reglas. Los medios publicaron titulares que decían que había cometido una agresión sexual. Y luego la avalancha: gente, de repente, saliendo de la nada para decir que era un monstruo’. Así arranca el discurso viral, estos días, de Kevin Spacey en la Oxford Union Society. Da igual el lugar y la fecha. Podría haberse pronunciado ayer, hace cien años o dentro de cincuenta», inicia el experto su reflexión.

De la misma manera que Spacey sostiene que una vez que se formulan acusaciones en el ámbito mediático los hechos pasan a un segundo plano y la sociedad tiende a buscar un culpable antes que la verdad, el académico denuncia la rapidez con la que se construyen narrativas de impacto y acogida entre la opinión pública que pueden arruinar reputaciones sin que exista una condena judicial firme. De ahí que De las Heras apele a reflexionar sobre el respeto a la presunción de inocencia en el actual entorno digital y mediático actual, en el que la opinión pública actúa como un tribunal paralelo, generando consecuencias personales y profesionales de gran alcance antes de que los tribunales se pronuncien.

Kevin Spacey

Fotografía de Jolanda Flubacher / World Economic Forum (Flickr), bajo licencia CC BY-NC-SA 2.0

Para el jurista, este discurso de Spacey ha reactivado el debate sobre los límites entre acusación pública, juicio mediático y garantías jurídicas, y sobre el papel que desempeñan los medios y las redes sociales en la configuración de la reputación y la percepción de culpabilidad. «La gente detesta la imparcialidad. La imparcialidad exige prudencia, reflexión y, sobre todo, ser conscientes de que ninguno de nosotros está libre de la calumnia. La vigencia de la presunción de inocencia depende de la educación de una sociedad. A mayor visceralidad social, menor presunción de inocencia. Y si a la visceralidad social le añadimos viralidad, entonces tenemos la tormenta perfecta. De hecho, la presunción de inocencia la hemos matado entre todos porque jugamos a ser dioses: condenamos o absolvemos desde el sofá de nuestra casa», concluye el académico.

De las Heras es socio del prestigioso despacho Ospina Abogados, donde dirige el área de Litigación Penal, y es autor de más de treinta publicaciones en el ámbito de la dogmática penal y la política criminal, los derechos de la personalidad y sobre Derecho y Literatura, entre las que destacan sus estudios sobre la protección del derecho al honor en el ordenamiento norteamericano y en el código penal español, los delitos contra los derechos y deberes familiares o el corpus literario de Franz Kafka en la obra «El Mundo jurídico en Franz Kafka. El Proceso», que publicó en 2019 junto a Juan Alfredo Obarrio, profesor de la Universidad de Valencia. Es asimismo miembro del Comité Editorial de la revista «Actualidad Jurídica Iberoamericana» y del Consejo de Redacción de la «Revista Boliviana de Derecho».

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