
Dr. Josep Sánchez Llibre
Josep Sánchez Llibre, presidente de Fomento del Trabajo Nacional, vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, exdiputado en el Parlamento de Cataluña y en el Congreso de los Diputados, exsenador y académico de honor de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), comparte con la comunidad académica las conclusiones del informe «La España de los 50 millones de habitantes», elaborado por la firma Opina 360 para la Sociedad Barcelonesa de Estudios Económicos y Sociales de Fomento. El documento analiza los cambios demográficos que determinarán la economía española en las próximas décadas. El estudio se cerró en diciembre de 2025, teniendo en cuenta un escenario en el que el país se acerca a los 50 millones de habitantes, con un crecimiento demográfico que revela un envejecimiento acelerado, una fuerte dependencia de la inmigración y una polarización territorial que amenaza la sostenibilidad económica futura.
El informe destaca que entre 2000 y 2025, España ha ganado más de 8,6 millones de habitantes, un aumento del 20,1% que lo sitúa como el quinto país con mayor crecimiento demográfico de la Unión Europea, solo por detrás de pequeños estados como Luxemburgo, Malta, Chipre e Irlanda. Sin embargo, este avance no responde a un boom de nacimientos, sino casi exclusivamente a los flujos migratorios. De hecho, desde 2015, el saldo vegetativo es negativo: mueren más personas de las que nacen. En 2024 se registró un mínimo histórico de apenas 317.255 nacimientos, la cifra más baja en casi dos siglos, y la tasa de fertilidad se sitúa en 1,12 hijos por mujer, la segunda más baja de Europa. Al mismo tiempo, la esperanza de vida ha subido hasta los 84 años, consolidando a España como el tercer país más longevo de la UE. El resultado es una pirámide demográfica completamente desfigurada: hoy hay más residentes de 70-74 años que de 0-4 años, y los mayores de 80 años han duplicado su peso relativo, pasando del 3,6% al 6,2% del total.
La inmigración, en este período, ha actuado como verdadero motor de este crecimiento. Casi uno de cada cinco residentes (19,1%) ha nacido fuera de España, y tres de cada cuatro personas llegadas del exterior en los últimos años tienen menos de 40 años, lo que ha permitido rejuvenecer parcialmente la base de la pirámide. Sin estos flujos, el país habría perdido población de forma sostenida. El crecimiento, no obstante, no ha sido homogéneo. Las provincias de Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia y Málaga concentran el 89,1% del aumento total de habitantes, mientras que trece provincias del interior y noroeste han perdido residentes de manera continuada. Se ha configurado así una España polarizada: áreas metropolitanas y costeras en expansión frente a un interior que se vacía lentamente.
Los movimientos interiores agravan este desequilibrio. Las grandes ciudades pierden población hacia sus periferias más asequibles (Toledo, Guadalajara, Tarragona o Girona ganan lo que Madrid y Barcelona pierden), y los pequeños municipios rurales han visto una ligera recuperación temporal durante la pandemia gracias al teletrabajo, aunque la tendencia de fondo sigue siendo la despoblación. La estructura por edad también varía mucho por territorios. El informe subraya que la demografía y la economía están íntimamente ligadas. El crecimiento poblacional de los últimos años ha ido de la mano de periodos de expansión económica, y las comunidades más dinámicas (Madrid, Baleares) son también las que más habitantes han ganado. Este proceso acentúa la brecha entre una España saturada y una España vacía, donde la despoblación compromete la viabilidad social y económica de muchos territorios rurales.
El estudio concluye que la inmigración ha aportado casi el 45% del empleo creado entre 2021 y 2025 y ha contribuido de forma directa al avance del PIB per cápita. Pero también genera desafíos: muchos inmigrantes se concentran en empleos de menor cualificación y productividad, y el envejecimiento eleva el gasto en pensiones y sanidad, presionando la sostenibilidad del Estado del bienestar. La pirámide desfigurada, la concentración urbana, la dependencia migratoria y la relación directa entre demografía y actividad económica dibujan un país que crece en números totales, pero que deberá afrontar con urgencia el relevo generacional, la sostenibilidad de las pensiones y la cohesión territorial si quiere mantener su competitividad empresarial y su modelo social en las próximas décadas.
Sánchez Llibre ha sido reconocido con el Premio de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Cataluña, la Medalla Bernardo O’Higgins, otorgada por el Gobierno de Chile, es colegiado de honor del Ilustre Colegio Oficial de Titulados Mercantiles y Empresariales de Barcelona, Medalla de Honor de Fomento del Trabajo a la Trayectoria Empresarial, Insignia de Oro y Brillantes del RCD Espanyol, Medalla de Oro de la Orden de las Cámaras de Comercio del Consejo de Cámaras de Comercio, Medalla de la Cruz Roja por su compromiso personal e implicación con la institución y su programa de emergencia humanitaria «Creu Roja Respon», Medalla de Honor de Automobile Barcelona, es miembro de honor del Registro de Economistas Auditores del Consejo General de Economistas, Premio Gaudí Gresol a la Notoriedad y la Excelencia en la categoría de Liderazgo Empresarial y es autor del libro «Les veritats de l’Estatut».