
Alfredo Rocafort, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona, miembro de la Junta de Gobierno de la Fundación Independiente, académico de número de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF) y académico de número y presidente de la Junta de Gobierno de la Real Academia Europea de Doctores (RAED); Jaume Llopis, profesor emérito de IESE-Universidad de Navarra, autor de libros de referencia en el ámbito de la gestión empresarial y académico de número y vicepresidente de la Junta de Gobierno de la RAED, y Francisco González de Posada, catedrático de Fundamentos Físicos de la Universidad Politécnica de Madrid, presidente de la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote, académico de número de la Real Academia de Doctores de España y miembro correspondiente y de honor de diversas academias científicas y académico de honor de la RAED, presentaron el pasado 25 de febrero en una sesión extraordinaria del Aula Telemática de la Academia de Lanzarote la obra «Emergencias y eclosión del poder mundial». El libro, que lleva por explícito subtítulo «Transformaciones estratégicas en el orden global contemporáneo», es un amplio y documentado desarrollo de la ponencia «Hacia un liderazgo europeo del siglo XXI», que el propio Rocafort presentó en noviembre en la vigésima edición del Seminario Internacional de Barcelona de la RACEF, celebrado bajo el título genérico «Un nuevo proyecto europeo para un nuevo orden mundial».
En una completa monografía, el autor defendió la premisa de que Europa no es una geografía, sino una conciencia, y apeló a la construcción de un futuro fundamentado en los valores democráticos que han configurado el continente, demostrando que la inteligencia y la ética pueden superar la fuerza del actual orden internacional. A lo largo de ocho capítulos apoyados por numerosos datos de organismo oficiales, Rocafort repasa la actual crisis del orden internacional, que oscila de la hegemonía de bloques que ha marcado la historia contemporánea y, en particular, la del siglo XX, a la fragmentación. Asimismo aborda las nuevas emergencias globales que obligan a redefinir los clásicos conceptos de soberanía, seguridad e interdependencia y las nuevas formas de poder, ahora protagonizadas por actores no estatales y definidas por la tecnología y la narrativa. En este punto introduce la crisis de la democracia y el auge de nuevos populismos y autoritarismos adaptativos, lo que define como multipolaridad asimétrica y disputas de legitimidad y se detiene en nuevos escenarios geopolíticos como África o el denominado Sur Gobal, donde se producen diversos conflictos invisibilizados para urgir al gran y perentorio desafío de pensar el poder en el siglo ХХІ.
Concebido como una reflexión académica abierta, los participantes abordaron la obra desde sus ámbitos de estudio. Llopis aportó una perspectiva estratégica sobre los desafíos empresariales derivados del nuevo entorno multipolar y subrayó la necesidad de un nuevo liderazgo adaptativo, visión a largo plazo y capacidad de anticipación ante escenarios de alta incertidumbre, en tanto que González de Posada, quien intervino como anfitrión del encuentro telemático, encuadró el debate en una lectura interdisciplinar de los procesos históricos que acompañan los cambios de hegemonía mundial. La sesión abordó cuestiones como la redistribución del poder económico, el impacto de la innovación tecnológica, la competencia estratégica entre bloques geopolíticos y las implicaciones para la gobernanza global a modo de foro de análisis crítico sobre los grandes desafíos contemporáneos y como espacio de diálogo académico sobre la evolución del orden internacional.
«No nos encontramos ante una simple mutación de equilibrios entre potencias, como ha ocurrido en otros momentos de la historia, sino ante un cambio cualitativo en la forma misma de comprender y ejercer el poder. El poder ya no reside únicamente en los estados ni se expresa solo a través de la fuerza militar o del control de los mercados. Hoy, el poder es más fluido, más fragmentado, más simbólico y más tecnológico, y su ejercicio requiere una lectura compleja y multidimensional. En este contexto, dos riesgos se perfilan con claridad: el primero es el repliegue cínico, que asume la imposibilidad de comprender o transformar el nuevo escenario y opta por la resignación, el oportunismo o el aislamiento estratégico. El segundo es el falso universalismo, que insiste en aplicar recetas caducas a problemas inéditos, negándose a reconocer la pluralidad de actores, modelos y visiones que hoy coexisten y compiten en el mundo. Frente a ambos peligros, este trabajo propone una alternativa basada en una ética de la responsabilidad, entendida no como simple actitud moral, sino como principio estructurante de la acción política, académica e institucional en tiempos de transición», había señalado Rocafort en la presentación de la obra.