
Universidad Canadiense de Dubái, EAU
Cecilia Kindelán, académica de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), ha sido nombrada decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad Canadiense de Dubái, donde desarrollaba su actividad como docente desde el curso pasado. La académica ha agradecido la confianza que han depositado en su labor académica el rector del centro, Karim Chelli, así como el vicerrector Mohammed Djeddi. «Desde que tomé la decisión de mudarme a Dubái, la vida ha sido bastante compleja, tanto a nivel personal como profesional. Ha habido pérdidas, desafíos y muchas lecciones… junto con momentos de empezar de nuevo. De escucharme más que nunca. Mirando atrás, siento que estos últimos nueve meses han sido exactamente eso: un momento para echar raíces. Construir silenciosamente una base sólida que pueda sostener el nuevo desafío que ahora tengo entre mis manos», ha señalado Kindelán a través de sus redes profesionales.
La académica, precisamente, reflexionaba el pasado 1 de junio en una de las últimas sesiones del Aula Telemática de la Academia de Ciencias, Ingenierías y Humanidades de Lanzarote, de la que también es miembro correspondiente, sobre la educación superior en la región presentando la ponencia «Universidad y cultura en los Emiratos». La experta expuso una visión panorámica del acelerado desarrollo educativo y cultural de los Emiratos Árabes Unidos, con especial énfasis en Dubái y Abu Dabi. Una transformación que, en el plano de la educación superior, ha permitido a la región evolucionar de un modelo incipiente a convertirse en un «hub» internacional de innovación y transmisión del conocimiento. Kindelán destacó la apuesta estratégica del país por atraer universidades de prestigio global, crear campus de vanguardia y fomentar la internacionalización del alumnado y el profesorado, todo ello alineado con la «Visión 2031» que impulsa el país como proyecto estratégico de desarrollo y una diversificación económica que trasciende la explotación del petróleo y las inversiones financieras que han permitido a la región alcanzar su actual nivel de desarrollo.
La ponente subrayó el papel central de la cultura en este proceso, específicamente mediante la integración de la cultura y la tradición árabes con influencias globales, el impulso a las industrias creativas, las artes y el patrimonio y la construcción de iconos culturales como museos y festivales que proyectan a los Emiratos como puente entre Oriente y Occidente. Kindelán ilustró cómo las universidades emiratíes no sólo forman en disciplinas técnicas y de negocios, sino que promueven una educación holística que incorpora valores éticos, sostenibilidad y multiculturalismo. En este sentido, la ponente compartió ejemplos concretos de colaboración académica, investigación aplicada y el impacto de estas instituciones en el tejido social y económico del país. A modo de conclusión, mostró su optimismo sobre el potencial de los modelos educativos emergentes en contextos de rápido desarrollo.

Dra. Cecilia Kindelán
Por otra parte, el diario digital Infobae dedicó el pasado 16 de abril un amplio reportaje en el que se hizo eco de las conclusiones de la ponencia que la académica presentó en el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título «¿Puede la inteligencia artificial tener vida propia?». Kindelán expuso la posibilidad hipotética de que la inteligencia artificial desarrolle comportamientos similares a un instinto de autopreservación ha dejado de ser una especulación teórica para convertirse en un motivo de preocupación real, incluso en ámbitos especialmente críticos, como el sanitario. «El tema cobra relevancia tras la ponencia de la profesora Cecilia Kindelán, quien presentó evidencias sobre estos patrones emergentes. Para la comunidad tecnológica, la posibilidad real de que una IA adopte estrategias para evitar su desactivación plantea retos inéditos en materia de gobernanza, especialmente en ámbitos sensibles», señala el medio en una publicación firmada por Santiago Neira.