
Francisco González Redondo
Francisco González Redondo, profesor de Historia de la Ciencia en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), participó en el Congreso Bienal de la Real Sociedad Matemática Española, que se celebró en la Universidad de Alicante entre los pasados 19 y 23 de enero, con la exposición «En los orígenes. Arte y matemática en la Prehistoria», que ha organizado y comisariado. Se trata de una muestra acompañada de una exposición con el mismo título que ha ido presentando a lo largo del último año en diversos espacios de toda la geografía española y que ha alcanzado su punto culminante en este encuentro científico. González Redondo ya había explorado este mismo ámbito con la muestra «Arte, matemática y género en la Prehistoria», que fue uno de los principales atractivos de la XIII Feria Madrid es Ciencia, acompañada de la conferencia «¿Fueron mujeres los ‘primeros matemáticos’?».
A través de un recorrido lineal por 10 paneles con códigos QR que remiten a locuciones de todos los textos en inglés, francés, alemán y español, e incluso vídeos en lengua de signos, los interesados pudieron descubrir la relación intrínseca entre diversas representaciones de arte rupestre y lenguaje simbólico de base matemática. «El arte figurativo prehistórico podría tener una finalidad estética, pero los signos abstractos claviformes, escalariformes y las colecciones de puntos difícilmente podrían considerarse obras de arte y su significado debería interpretarse desde otra perspectiva, la de las matemáticas», indicó la muestra. En este sentido, el experto señala que existen numerosas manifestaciones prehistóricas simbólicas abstractas que contienen un tipo de registro no figurativo interpretable desde esa perspectiva matemática y podrían tratarse de anotaciones contables e incluso registros de calendarios astronómicos.

Pintura rupestre
«En el Paleolítico Superior nuestros antepasados demostraron estar dotados ya de la capacidad de registrar simbólicamente el pensamiento. Sin embargo, junto a caballos, ciervas, cabras o bisontes pintados en las paredes de las cuevas o grabados en hueso, en la Prehistoria también encontramos manifestaciones simbólicas abstractas conteniendo un tipo de registro no figurativo que, aparentemente, solo podrían entenderse desde una perspectiva matemática. De hecho, cada vez está aceptándose más la interpretación de ese registro simbólico como anotaciones contables e, incluso, calendárico-astronómicas. En esta exposición se presenta un análisis transdisciplinar de los hallazgos arqueológicos con plausible contenido matemático más singulares y se plantea una hipótesis: ¿serían sus autores, prioritariamente, mujeres?», explica el comisario de la exposición.
González Redondo retoma la obra de diversas antropólogas, matemáticas e historiadoras dela ciencia como Dana Taylor, quien defiende que la naturaleza cíclica de la menstruación ha jugado un papel esencial en el desarrollo de la contabilidad, la matemática y la medida del tiempo; Claudia Zaslavsky, la experta que sostiene la tesis de que las mujeres fueron los primeros matemáticos de la historia; Marylene Patou-Mathis, autora de la obra «El hombre prehistórico es también una mujer», o Marga Sánchez Romero, quien en su publicación «Prehistoria de mujeres» defiende tesis análogas, para apuntar esa hipótesis que sitúa a la mujer en el epicentro de esas representaciones simbólicas de la Prehistoria.
El experto destacó que, en cualquier caso, la muestra tiene un marcado carácter didáctico y de descubrimiento. «Es una exposición accesible a cualquier público, lo que se pretende es despertar la curiosidad y que la gente, cuando termine la exposición, se vayan a su casa a seguir estudiando y haciéndose preguntas. Esto es lo que tenemos que hacer los científicos y los profesores, despertar la curiosidad y despertar preguntas, no tanto dar lecciones dogmáticas ante preguntas de las que no tenemos una única respuesta», concluyó González Redondo.