Jordi Xuclà, doctor en Comunicación, ingresó como académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED) en el marco de una solemne ceremonia que se celebró el pasado miércoles, 1 de julio, en Fomento del Trabajo Nacional, sede académica. El recipiendario leyó el discurso de ingreso «Los catalanes en los orígenes del europeísmo y la Guerra Fría», en el que abordó la presencia catalana en los orígenes del movimiento europeísta, tanto a finales del siglo XIX y principios del siglo XX como, sobre todo, a partir de la Segunda Guerra Mundial. Le respondió en nombre de la Real Corporación el académico de número y presidente de la Fundación Pro Real Academia Europea de Doctores Santiago Castellà. La sesión pudo seguirse por streaming a través del canal de YouTube de la RAED, donde puede visualizarse.

Jordi Xuclà Costa

Dr. Jordi Xuclà

Desde un plano divulgativo, el experto expuso aspectos históricos de relevancia poco conocidos como la participación catalana en el Congreso de la Haya de mayo de 1948 presidido por el premier británico Winston Churchill, que tuvo continuidad con la fundación del Movimiento Europeo y con la incorporación de catalanes en las redes europeístas y anticomunistas de la Guerra Fría. El Congreso por la Libertad de la Cultura, financiado de forma encubierta por Estados Unidos a través de canales vinculados a la CIA, fue un instrumento central para promover unas élites culturales y políticas democráticas, europeístas y anticomunistas. También en esta trama destaca la presencia de catalanes que entendieron a Europa como una vía para combatir al mismo tiempo el franquismo y el comunismo.

El recipiendario destacó cómo en abril de 1967 la revista «Ramparts» destapó el apoyo encubierto de la CIA a centenares de organizaciones culturales, sindicales y editoriales occidentales. Una operación ambigua de la diplomacia cultural estadounidense que permitió a intelectuales comprometidos disputar el terreno ideológico al estalinismo y promover la libertad intelectual frente al totalitarismo. Aunque en España, el régimen de Francisco Franco encontró un respiro estratégico con la instalación de las bases militares estadounidenses en 1953 y su ingreso en Naciones Unidas en 1955, Washington mantuvo el doble juego de mantener la relación con el exilio republicano de 1939 buscaba vías para mantener viva la causa democrática.

Para  Xuclà, el Congreso por la Libertad de la Cultura con sede en París y revistas como «Cuadernos», se convirtieron en plataformas para el antifranquismo cultural y el europeísmo y en su seno figuras clave establecieron contactos desde finales de los 50. El experto consideró cómo el legado de este movimiento muestra que las ideas pueden ser infraestructura política, pero también supone una advertencia de los riesgos de su instrumentalización.

Con más de 20 años de experiencia en el ámbito político y legislativo, Jordi Xuclà ha sido miembro electo del Congreso de los Diputados y de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Asimismo, ha sido miembro del Comité de Elección de Jueves del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa. Especialista en derecho público, inteligencia política y construcción de coaliciones, actualmente asesora en relaciones internacionales y asuntos públicos. Es vicepresidente de Ágora Diplomática y presidente del Consejo Asesor del Instituto de Asuntos Globales. Además, ejerce como profesor de relaciones internacionales en diversas universidades y participa activamente en iniciativas europeas y diplomáticas.