Manuel Sans Segarra

Dr. Manuel Sans Segarra

Manuel Sans Segarra, presidente de la Sección Sénior del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), presentó en el X Encuentro Académico Internacional que la Real Corporación celebró entre los pasados 15 y 20 de marzo en diversas ciudades alemanas bajo el título genérico «El Rin como corriente del conocimiento: diálogos transfronterizos» la ponencia «Salud en la sociedad actual», en la que plantea una amplia reflexión desde los ámbitos de la medicina, la filosofía y la crítica social sobre el concepto de salud y su deterioro en el contexto contemporáneo. El experto ya abordó la actual crisis existencial en la sesión académica que la RAED celebró el pasado marzo bajo el título «La humanidad en crisis». Participaron junto a él los académicos de honor Cristóbal Colón Palasí, fundador del proyecto empresarial y social La Fageda, y Francisco González de Posada, catedrático de Fundamentos Físicos de la Universidad Politécnica de Madrid.

El experto partió en su análisis de la evolución histórica del concepto de salud, desde la clásica definición de la Organización Mundial de la Salud como ausencia de enfermedad hasta una concepción más dinámica, en la que la salud es la capacidad de las personas para adaptarse, satisfacer necesidades y desarrollar su vida en interacción con el entorno. En este sentido, subrayó que la salud no es un fin en sí mismo, sino un recurso esencial para la vida cotidiana, condicionado por factores físicos, mentales, sociales e incluso espirituales. En un plano biológico, Sans Segarra explicó que la enfermedad surge cuando se rompe la homeostasis o equilibrio interno del organismo. Con la paradoja de que esta alteración también se puede provocar por una respuesta defensiva neuroendocrina prolongada.

En una sociedad como actual, caracterizada según el ponente por el egocentrismo, el materialismo y una dinámica vital generadora de estrés crónico, el propio contexto actúa como un agente patógeno de primer orden, responsable de múltiples trastornos físicos y mentales, desde enfermedades cardiovasculares hasta alteraciones emocionales. Sans Segarra destacó, en este punto, que la mente tiene un papel determinante en la etiología de la enfermedad y que una gran parte de las patologías actuales está influida por factores psicológicos. A partir de ahí, el académico introdujo en su análisis una dimensión filosófica y espiritual, considerando que la pérdida de sentido vital y el miedo a la muerte están en la base del malestar contemporáneo. Frente a ello, propuso una transformación individual basada en el desarrollo del carácter, la educación en valores y el reconocimiento de una dimensión trascendental del ser humano, a la que denominó supraconciencia.

«Únicamente cuando descubramos nuestra realidad existencial, que somos seres espirituales que durante un efímero tiempo entramos en la dimensión humana tridimensional, podremos ser felices, libres y potenciaremos en gran medida la salud a la vez que perderemos el miedo a la muerte. Existen pruebas objetivas y con base científica en el estudio de las experiencias cercanas a la muerte, que nos permiten afirmar que la identidad, lo que nos hace únicos y exclusivos, es nuestro espíritu, la supraconciencia, que persiste después de la muerte física. La supraconciencia determina una dinámica vital fundamentada en los arquetipos en la que impera la empatía, el altruismo, la bondad, la belleza, la justicia y el amor», concluyó.

Pionero en el uso de la laparoscopia en cirugía general, antiguo jefe de Cirugía Digestiva del Hospital Universitario de Bellvitge, profesor de Cirugía General y Digestiva de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona y Premio a la Excelencia Profesional del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, Sans Segarra explica cómo la experiencia de uno de sus pacientes que había conseguido ser recuperado tras estar en el estado de muerte clínica tras un accidente de tráfico cambió su perspectiva y se interesó por estudiar este fenómeno desde un punto de vista estrictamente científico. Desde entonces, ha conseguido documentar cinco casos clínicos de pacientes en estado de muerte clínica que recobraron la vida en colaboración con su equipo médico. Ha vertido sus conocimientos de forma didáctica en sus obras de reciente aparición «La supraconciencia: vida después de la vida» y «Ego y supraconciencia: buscando el sentido de la vida», ambas editadas por Planeta.