
La Real Academia Europea de Doctores (RAED) celebró el pasado 17 de diciembre la sesión «25 pintores miran a la infancia. De Murillo a Picasso», protagonizada por Joaquín Callabed, presidente del Club de Pediatría Social, académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Cataluña y de la Real Academia de Farmacia de Cataluña y académico de número y vicepresidente de la Sección de Ciencias de la Salud de la RAED, y José Mateo Ycardo, divulgador en el ámbito de las Ciencias Sociales y autor de diversos libros sobre sus materias de estudio.
A través de 25 pinturas icónicas de artistas españoles y europeos posteriores al siglo XVIII sobre la infancia en su entorno familiar y social, los dos expertos presentaron la evolución que ha experimentado el análisis de la niñez a lo largo de las épocas moderna y contemporánea, desde la Ilustración inglesa, francesa y alemana, con figuras como John Locke, David Hume, Voltaire, Denis Diderot, Jean-Jacques Rousseau o Johann Heinrich Pestalozzi, en cuyo contexto histórico el niño adquiere derechos y un nuevo status social, a la mirada contemporánea. En este tránsito, el menor se adquiere el estatus de sujeto-persona irrepetible que merece un tratamiento individualizado y personalizado, como bien refleja la pintura de cada época, que muestra el interés por la educación, la salud, el juego y el vínculo maternal y familiar.
«La infancia alcanza una nueva consideración social y se refleja con nitidez en la representación artística a partir de los siglos XVIII y XIX, tras largos períodos con escasa presencia. Los avances científicos, las mejoras sanitarias, sociales y educativas que aporta la Ilustración repercuten en la infancia y queda reflejado en el arte de la época, en las escuelas, el trabajo infantil, el papel de las nodrizas y las instituciones para la salud infantil y maternal. Los siglos XVIII y XIX en Francia, así como en Inglaterra y Alemania, es un momento importante en la representación artística de la infancia como reflejo de la sociedad de aquel momento, en el que los niños son considerados como ciudadanos, personas con derechos, y se les ofrecen medidas educativas y sanitarias de forma progresiva», explicaron los ponentes.
El análisis de Callabed y Mateo Ycardo comenzó en la obra «La anciana despulgando a un niño y un perrito», de Bartolomé Esteban Murillo , considerado un pionero en la pintura española en reflejar a niños disfrutando en libertad, y siguió con «El garrotillo», de Francisco de Goya, que describe con estilo libre romántico el drama de un padre que intenta arrancar las placas diftéricas de la garganta de su hijo. Asimismo se presentaron las pinturas de Luke Fildes «El doctor», que describe el dramático realismo social victoriano; la de Ludwig Knaus «En la escuela», que aporta con realismo crítico alemán una escena escolar; la de Jan Verhas «El pequeño pintor», que presenta a un joven artista; la de Albert Anker «El hermanito», también en estilo realista, o la de William-Adolphe Bouguereau «Amor a la infancia», en su caso con estilo académico francés.
Entre los pintores de estética naturalista que reflejaron la infancia, los ponentes destacaron a Jean-François Millet, que en su cuadro «Los primeros pasos» refleja su amor al campo y a la infancia. Además de a Jules Bastien-Lepage, quien en su «Pequeño pastor» denuncia el trabajo infantil, muy extendido en la época; a Virginie Demont Breton, con su obra «Hijos en la playa»; a Jean-Eugène Buland y su «El amor de los padres»; a Jean-Jules Geoffroy, con su tela «La Gota de Leche en Belleville del Dr. Variot», que explica el origen histórico de esta institución de gran valor en la salud materno-infantil creada por Léon Dufour en Fécamp (Normandía) y difundida a nivel mundial por Gaston Variot en 1906 en un congreso internacional en París.
En cuanto a la pintura impresionista, las obras seleccionadas fueron «La cuna», de Berthe Morisot; «El baño infantil», de Mary Cassat, y «La vacunación infantil», de Anna Ancher. Del realismo naturalista nórdico, los expertos presentaron «Niños en la playa», de Albert Edelfelt, y «Maternidad», de Carl Larsson. Se les sumó el reconocido expresionista noruego Edvard Munch, con «La niña enferma». Más allá de las escuelas artísticas, la presentación concluyó con los pintores españoles Joaquín Sorolla y «La salida del baño», una delicada y familiar estampa infantil, y Pablo Picasso, con «Maternidad rosa».