Nuria Montserrat
Investigadora de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea) y del Instituto de Bioingeniería de Cataluña y académica de número de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED)

Artículo publicado en el diario «El País» el 26 de mayo de 2021

Nuria Montserrat

Dra. Nuria Montserrat

Nuria Montserrat, investigadora de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea) y del Instituto de Bioingeniería de Cataluña y académica de número de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED), defiende en un artículo publicado por el diario «El País» el pasado 26 de mayo la necesidad de investigar embriones de más de 14 días para entender el momento más importante del desarrollo humano, algo que actualmente no permite la ley de muchos países y que reclama dentro de unos parámetros estrictos de la ética profesional un grupo de expertos de la Sociedad Internacional de Investigación con Células Madre.

Para estos científicos, el momento decisivo del desarrollo de la vida del hombre es cuando las células del embrión en desarrollo se reorganizan para formar sus tres tipos de tejido primordiales que darán lugar a los órganos, incluido el corazón, el primero que empieza a funcionar activamente para marcar la circulación sanguínea. Es, precisamente, el momento en el que se producen más abortos espontáneos hasta ahora imposibles de tratar y, prácticamente, de entender. Es un proceso que se ha venido estudiando en otras especies, incluidos diferentes tipos de monos, pero nunca en humanos.

En esta línea de investigación se sitúa también el polémico cultivo por parte del equipo científico dirigido por el investigador español Juan Carlos Izpisúa de embriones híbridos con células de mono y humano que se desarrollaron en el laboratorio hasta los 19 días, en un ejemplo nunca antes documentado de lo que se denomina quimera, un ser creado por la mezcla de humanos y simios. El objetivo de Izpisúa es conseguir cultivar órganos humanos en huéspedes animales.

Esta misma línea de creación de órganos «artificiales» es la de la académica de número de la RAED, cuya creación de minirriñones a partir de células madre ha abierto una nueva vía a la investigación del desarrollo de los órganos humanos, su regeneración y tratamiento de enfermedades y el estudio de diversas afectaciones patológicas, entre otras la Covid. «Uno de los miedos recurrentes con los organoides es pensar que si emulamos, por ejemplo, un cerebro, podrían generar conciencia, pensamiento o sentir dolor, algo que no tiene ninguna base científica. Debemos hacer pedagogía en la sociedad, porque no podemos quedarnos atrás como investigadores», explica la académica, única española de este grupo de expertos.

A su labor investigadora, Montserrat suma su función como divulgadora científica y es la comisaria de la Bienal Ciudad y Ciencia que se celebra en Barcelona centrada en las jóvenes investigadoras bajo el título «100tífiques». La iniciativa pretende dar visibilidad a la relevancia de las mujeres en la ciencia y la tecnología, tanto en la investigación pública como privada, y motivar especialmente a las niñas, aunque también a los niños, al estudio de la ciencia y la tecnología.

 

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