Oriol Amat
Decano de la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra, vicepresidente de la Asociación Catalana de Contabilidad y Dirección y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED)

Entrevista publicada en el diario «El Mundo» el 23 de noviembre de 2020

Oriol Amat i Salas

Dr. Oriol Amat i Salas

Oriol Amat, decano de la Barcelona School of Management de la Universidad Pompeu Fabra y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED), considera que el único camino de entendimiento para los gobiernos catalán y español es el diálogo, dejando de lado los temas en los que sea imposible el acuerdo. Miembro de la lista de Artur Mas al Parlamento de Cataluña en 2015, asegura que de aquella experiencia que desembocó en el «procés» hay que aprender que la vía unilateral no conduce a ninguna parte, de la misma manera que el Gobierno del Estado debe entender y atender las reivindicaciones catalanas.

«Una cosa es 2015 y otra 2020. Uno siempre va decidiendo en base a la información que tiene. Y en base a la información que tengo hoy, creo que el único camino es el diálogo, reconocer al otro y dialogar. Los temas que son irresolubles es mejor dejarlos de lado, tal vez en X años no lo sean, y centrarse ahora en temas en los que pueda haber acuerdo. Recuperar confianza. Evidentemente en los últimos años hay puentes que se han perdido», reflexiona en una de sus respuestas.

Más allá de las tensiones territoriales, el académico pone como ejemplo la gran confrontación que hay en torno a una ley de Educación que debería ser una de las prioridades de la sociedad española. «En nuestro país sufrimos de liderazgos incapaces de consensuar. La semana pasada tuvimos un nuevo ejemplo: la ley de Educación. Si hay 100 grandes temas que podrían mejorar la vida de la población, seguramente en 95 la mayor parte de fuerzas políticas se pondrían de acuerdo pero estamos en una situación de todo o nada. Es una ley que dentro de unos años la van a cambiar. Cuando se hacen cosas sin consenso, ocurre la ley del péndulo. En lugar de estar en una posición central, te vas a los extremos», señala.

Con el corazón en la mano, Amat explica que pese a no haber militado antes en ningún partido ni llegar a hacerlo entonces ni posteriormente, aceptó la invitación del entonces presidente de la Generalitat por el apoyo familiar. «Yo siempre he estado en el mundo universitario, y en 2015 de repente me llama Artur Mas y me pide que esté en la lista. Le dije que no, y no porque no compartiese un diagnóstico y unos objetivos sino porque mi mundo es la universidad. Pero pasadas unas horas me llamó mi padre, la familia… Y cuando dije que sí, dije también que estaría 18 meses porque nunca he militado en ningún partido», se sincera.

 

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