María Jesús Berlana, historiadora especializada en Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología, protagonizó el pasado 5 de mayo la sesión académica «Las cosas no siempre han sido así. Cómo hemos cambiado», una charla de marcado carácter divulgativo organizada por la Real Academia Europea de Doctores (RAED) y la Fundación Pro Real Academia Europea de Doctores en Fomento del Trabajo, sede académica. El acto contó con la colaboración del Departamento de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat de Cataluña y la Asociación de Fabricantes y Distribuidores AECOC y fue presentado por Maria Àngels Calvo, catedrática de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, presidenta de la Academia de Ciencias Veterinarias de Cataluña, académica de número de la Real Academia de Medicina de Cataluña, de la Real Academia de Farmacia de Cataluña y académica de número y vicepresidenta de la RAED.
La ponente presentó la Prehistoria como ciencia capaz de explicar cómo ha evolucionado el ser humano hasta el presente, tanto a nivel biológico como cultural. En este sentido, destacó como procesos biológicos clave de la hominización el bipedismo, que permitió al ser humano caminar erguido liberándole las manos y permitiéndole así manipular herramientas; el aumento de su capacidad craneal y masa cerebral, facilitando el desarrollo mental, el pensamiento simbólico y la comunicación; la reducción de mandíbulas y dientes, la pérdida de vello corporal y la adquisición de un pulgar oponible más preciso para la motricidad fina. En cuanto a su evolución cultural y social, reseñó la fabricación de herramientas de piedra y el control del fuego, que le permitieron cocinar alimentos para mejorar su nutrición y protegerse, y el desarrollo de un lenguaje complejo y la capacidad de pensamiento simbólico.
Otros momentos clave en esta evolución de los primeros seres humanos fueron la transición hacia el sedentarismo y la adopción de la agricultura en el período Neolítico, lo que le llevó a transformar su estructura social y la relación con el medio ambiente, y el gran viaje que le llevó a salir de África, por motivaciones que aún están en debate entre los antropólogos, adaptándose así a diversos climas y diversificando su cultura adoptando nuevas formas de vestir, de vivir y generando nuevas formas de relacionarse y hablar. Como explicó Berlana, la evolución humana se caracteriza más por un rápido desarrollo cultural y tecnológico que por cambios físicos, evidenciando una adaptación basada en el conocimiento y la técnica.
«La interacción constante entre biología y cultura ha dado lugar a lo que se conoce como evolución biocultural. Se trata de un proceso dinámico que ha moldeado al ser humano hasta alcanzar su estadio actual. Comprender este proceso permite explicar no solo nuestro pasado, sino también la singular capacidad humana para adaptarse, transformar su entorno y generar cultura. Somos un ser más de la naturaleza, no la especie elegida ni la culminación de la evolución sino un proceso de selección natural», concluyó la experta.
