Victor Canivell, doctor en Física Cuántica, ingresó como académico correspondiente de la Real Academia Europea de Doctores (RAED) durante una solemne ceremonia que se celebró el pasado 28 de enero en Fomento del Trabajo, sede académica. El recipiendario leyó el discurso de ingreso «El futuro es cuántico: la disrupción que viene tras la IA y su impacto en la economía», en el que sostiene que el mundo ya es «cuántico», desde los semiconductores hasta las resonancias magnéticas, pero que la verdadera revolución está por llegar con la computación cuántica, una tecnología capaz de multiplicar exponencialmente la capacidad de cálculo y reducir de forma drástica el consumo energético de los centros de datos. Le respondió en nombre de la Real Corporación la académica de número y reconocida divulgadora científica Sònia Fernández-Vidal.

Victor Canivell

Dr. Victor Canivell

El experto explicó que en los albores del desarrollo de esta nueva tecnología, que promete ser disruptiva, los primeros sistemas ya operan en centros de supercomputación y anticipan aplicaciones de alto valor en optimización, química, materiales, finanzas y ciberseguridad. En este punto, alertó que precisamente uno de los efectos más sensibles de esta transición es que los futuros ordenadores cuánticos podrán romper los sistemas de cifrado actuales, un extremo que ha convertido a la cuántica en una prioridad geopolítica. A ello se suma un creciente interés económico, reflejado en la fuerte revalorización bursátil de las empresas del sector y en las inversiones de las grandes tecnológicas y de las administraciones públicas.

Canivell alertó del retraso de Europa, y con ella España, en la creación de grandes empresas tractoras en este ámbito, aunque aseguró que aún hay margen para revertir esa situación con la inversión necesaria. En este sentido, destacó el papel de Barcelona como un polo emergente, con la instalación de los primeros computadores cuánticos de España y un ecosistema de startups e instituciones científicas en expansión. Porque, para el nuevo académico, la computación cuántica no sustituirá a la informática clásica, sino que la complementará en sistemas híbridos. Su despliegue pleno se espera en un horizonte de entre cinco y 15 años, un margen que, según el autor, debe aprovecharse para preparar a empresas, gobiernos y centros de investigación. En cualquier caso, adelantó que esta revolución cuántica superará a la que ya deja sentir la inteligencia artificial.

«Nadie podía imaginar en los principios de la computación que acabaríamos teniendo chips baratos con una gran integración para construir computadores muy potentes, que se inventaría internet, que se inventaría Google y las redes sociales, los teléfonos móviles y muchos otros servicios, de manera que, en la actualidad, la joven industria TIC sería la base de toda la economía y por ende de la sociedad. Hoy, el sector TIC está entrando en una década prodigiosa con la cuántica y la inteligencia artificial. En lo que todos coincidimos, es que la computación cuántica y la IA van a acelerar el mundo. Confiemos en que para bien. ¡Lo mejor aún está por inventar!», concluyó el recipiendario.

El nuevo académico ha dirigido su trayectoria profesional a puestos de dirección en el sector de la informática y las telecomunicaciones. Tras más de veinte años en cargos ejecutivos en multinacionales norteamericanas como Hewlett-Packard, Silicon Graphics, 3Com y Perkin-Elmer regresó a España para dirigir varias startups de seguridad informática y de bioinformática. Es fundador y presidente de la startup española de computación cuántica Qilimanjaro Quantum Tech, una de las líderes europeas del sector. Es miembro de la Real Sociedad Española de Física y de la Sociedad de Física de Estados Unidos. Entre otros reconocimientos, ha recibido el Premio Emprendedor del Año 2024 por parte de la Asociación Catalana de Ingeniería de Telecomunicación y Tecnologías Digitales.

Discurso de ingreso «El futuro es cuántico: la disrupción que viene tras la IA y su impacto en la economía»