Maria Àngels Calvo participa en el acto que el Archivo Histórico de Ciencias de la Salud del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona celebra en Montserrat

Maria Àngels Calvo, académica de número y vicepresidenta de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED) y a su vez académica numeraria de la Real Academia de Medicina de Cataluña, de la Real Academia de Farmacia de Cataluña, de la Academia de Ciencias Veterinarias de Cataluña y de la Real Academia de Doctores de España, participó el pasado 6 de abril en el XVII Acto Académico que el Archivo Histórico de Ciencias de la Salud del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona celebró en Montserrat con la conferencia «La resistencia a los antibióticos desde la medicina y la veterinaria». La sesión se celebró en la Sala de la Fachada de la Abadía de Montserrat bajo la presidencia del abad, Josep Maria Soler; el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, Jaume Padrós, y el director del Archivo, Lluís Gerrero.

Calvo centró su intervención en cómo detener la propagación de las infecciones causadas por microorganismos resistentes dada la resistencia que han desarrollado a los antibióticos. «Se trata de un grave problema de salud pública que debe considerarse desde el concepto en un mundo, una sola salud. Deben implicarse en él tanto los profesionales del ámbito de la salud como los de la alimentación, ya que el problema se deriva del uso sistemático de antibióticos como promotores de crecimiento animal. Si no disponemos de antimicrobianos eficaces para prevenir y tratar las infecciones, intervenciones como los trasplantes de órganos o cirugía mayor, la quimioterapia o el tratamiento de la diabetes pueden convertirse en procedimientos de alto riesgo», destacó la académica.

«La resistencia a los antibióticos se manifiesta, generalmente, como consecuencia de modificaciones genéticas en los microorganismos -prosiguió Calvo-. Pero el proceso de adquisición de resistencias puede acelerarse por un uso indebido o el abuso de los antibióticos». Como ejemplos de este uso indebido, tanto en el hombre como en los animales, destacó la administración incorrecta como presumible tratamiento de infecciones víricas, así como su empleo como promotores de crecimiento en alimentación animal. «Los microorganismos resistentes a los antibióticos están presentes en las personas, en los animales y en el medio ambiente y se pueden transmitir de persona a persona o de los animales a las personas, además de en sentido contrario», señaló la ponente.

El Archivo Histórico de Ciencias de la Salud se inauguró en 1994 coincidiendo con el centenario del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona con unos 400 libros propiedad del Simeón Selga. En la actualidad se ha convertido en una biblioteca colectiva del pasado profesional, con volúmenes que datan desde el siglo XVII hasta inicios del siglo XXI. El fondo dispone ahora de unos 35.000 volúmenes de los cuales más de 20.000 están catalogados. Esta biblioteca también custodia algunas revistas, fotografías y documentos diversos, y se ha construido a partir de donaciones de los familiares de sanitarios fallecidos, de entregas de aquellos que no disponen de lugar para conservarlos, o de los que ya los consideran obsoletos para su trabajo, siempre conservando el nombre del profesional que los ha dado.

 

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