
Sr. Enrique Sada
El historiador mexicano Enrique Sada, colaborador habitual de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), comparte con la comunidad académica los artículos «El grito de Palenque», «Lo que nadie pidió», «Del queso a los gusanos: adiós a Carlo Ginzburg», «Cien años de un absurdo: la ley Calles», «99 años del capitán Emilio Carranza» y «Censura en México: el derecho de audiencias», publicados entre los pasados meses de junio y julio en el portal digital Código Libre y en el diario «El Siglo de Torreón», en los que aborda diversos episodios de la historia reciente mexicana y su correlato con el presente.
En «El grito de Palenque», el experto analiza la larga tradición mexicana de proclamas con los que los gobernantes han justificado su acceso o permanencia en el poder, desde Antonio López de Santa Anna y Benito Juárez hasta los manifiestos de la Revolución y el «Grito de Guadalajara» de Plutarco Elías Calles en 1934, relacionándolos con la actualidad. «La historia de la República Mexicana y su naufragio interminable ha brindado ejemplares dignos de estudio en cuanto a sociopatía y narcisismo desde el ámbito político, durante poco más de dos siglos», afirma.
Por otra parte, en «Lo que nadie pidió», Sada enumera un episodio reciente que pone en entredicho la fiabilidad del Ejecutivo mexicano, que presumía de la presentación del que debía ser el primer automóvil eléctrico cien por cien mexicano. Sin embargo, una investigación periodística y búsquedas de usuarios en internet revelaron que el vehículo no es un desarrollo nacional, sino que guarda vínculos técnicos con empresas chinas. «No pasaron más de 30 minutos después de que la presidenta entrase manejando el Olinia al hangar de Santa Lucía en medio de los aplausos y la ovación de sus propios funcionarios públicos cuando una breve búsqueda en internet logró encontrar el mismo vehículo con otro nombre en la plataforma de artículos de Alibaba«, recuerda con sorna.
En «Del queso a los gusanos: adiós a Carlo Ginzburg», el historiador mexicano dedica un homenaje póstumo a Carlo Ginzburg, el intelectual italiano fallecido recientemente, a quien considera el padre de la microhistoria. Nacido en Turín en 1939, hijo de la escritora Natalia Ginzburg y del intelectual Leone Ginzburg, enseñó en prestigiosas universidades. «Ocho años después, del otro lado del atlántico, verá a la luz otra obra singular por su hermanamiento con la obra del mexicano por parte de Carlo Ginzburg, quien con ‘El queso y los gusanos: el cosmos según un molinero del siglo XVI’ contribuirá como pocos a la enseñanza tanto como a la importancia de la microhistoria gracias al proceso de un singular personaje como Domenico Scandella y su muy particular concepción en torno a la creación del universo como tal».
Por su parte, en «Cien años de un absurdo: la ley Calles», el colaborador de la RAED recuerda cómo la ley sobre Delitos y Faltas en Materia de Culto Religioso y Disciplina Externa acrecentó el anticlericalismo de la República de México limitando el número de sacerdotes, el registro obligatorio ante las autoridades civiles, la prohibición del uso de sotanas y símbolos religiosos en público, la discriminación contra sacerdotes extranjeros y la declaración de que los templos católicos pasaban a ser propiedad de la nación. «Un 2 de julio de 1926, un decreto convertido en ley sacudió la tranquilidad del país que todavía no se acomodaba a los estertores de varias asonadas militares, la persecución antirreligiosa iniciada por Álvaro Obregón y el asesinato del caudillo a manos del propio régimen que el mismo había ayudado a construir», resume.
En «99 años del capitán Emilio Carranza», Sada rememora la figura del aviador mexicano Emilio Carranza, quien recibió en 1928 la misión del Gobierno de realizar un vuelo de buena voluntad a Estados Unidos, en reciprocidad al que Charles Lindbergh había hecho a la Ciudad de México. Tras ser ovacionado en Washington y Nueva York, el 12 de julio de 1928 se preparó para regresar sin escalas a México. A pesar de una fuerte tormenta y de las advertencias meteorológicas, un telegrama con orden militar le obligó a despegar desde el aeropuerto de Roosevelt Field. Su avión se estrelló en Nueva Jersey y perdió la vida. «Todo fue bien durante un breve periodo de tiempo, hasta que, sobre la zona de pinos del sur de Nueva Jersey, apareció una violenta tormenta eléctrica y sus alas plateadas descendieron por última vez. Fuera de la vista de los miles de personas que lo habían recibido y homenajeado, el gallardo capitán Carranza se estrelló y murió», explica.
Finalmente, en «Censura en México: el derecho de audiencias», el experto advierte sobre una nueva amenaza a la libertad de expresión en México con una nueva iniciativa del Gobierno de Claudia Sheinbaum que pretende garantizar los derechos de las audiencias frente a la información difundida por radio y televisión, pero que en realidad se ha considerado desde amplios sectores sociales y profesionales como una censura encubierta. «Además del registro telefónico forzado en el que la poca parte de la población que lo aceptó se ha quejado de mayores intentos de extorsión telefónica y ofrecimientos de universidades dudosas, otra sombra se cierne sobre el país con la última ocurrencia perniciosa que es el llamado derecho de audiencias», concluye.
Leer «El grito de Palenque»
Leer «Lo que nadie me pidió»
Leer «Del queso a los gusanos: adiós a Carlo Ginzburg»
Leer «Cien años de un absurdo: la ley de Calles»
Leer «99 años del capitán Emilio Carranza»
Leer «Censura en México: el derecho de audiencias»