10.ª edición de «Sent la creu»

Guillermo Simón Castellví, académico de la Real Academia de Medicina de Cataluña, miembro de la Sociedad Española de Oftalmología y de la Federación Mundial de Sociedades Médicas Católicas y colaborador de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), comparte con la comunidad académica las fotogalerías que publicó en el diario digital El Debate los pasados 25 de febrero y 10 de marzo, ambas ambientadas en la Sagrada Familia de Barcelona, un templo al que el fotógrafo aficionado ha dedicado una especial atención. De hecho, Simón Castellví ya compartió con la comunidad académica las recientes fotogalerías que dedicó al inicio de la instalación de la cruz que corona la basílica y a la finalización del montaje de sus brazos.

En esta ocasión fueron motivo de su atención una nueva edición, la décima, de «Siente la cruz», una eucaristía que busca recordar la persecución que viven tantos cristianos en el mundo hoy en día. Esta vez el foco estaba puesto en Camerún, con la presencia del obispo de Yagoua, Barthélemy Yaouda Hourgo. Como explica el periodista Guillermo Altarriba en el reportaje que acompaña a las imágenes, La celebración tuvo lugar el primer domingo de Cuaresma, como es habitual, y contó con una cruz de madera blanca que rememoraba el sufrimiento de los cristianos en el país africano. En años anteriores se trajeron cruces de Lampedusa, Mosul, Camboya, Bangassou, Venezuela, Filipinas, Ucrania, Palestina e Israel y Siria.

«El obispo Youda retrató con crudeza la situación que atraviesa su pueblo: ‘Los terroristas entraron y lo primero que hicieron fue cortar el cuello a los cristianos. También queman casas y campos, e incluso «iglesias con la gente dentro, para que todo el mundo se someta a lo que marcan ellos’. Sin embargo, el obispo señaló la paradoja que se vive en Camerún: a pesar de la persecución, y de la inseguridad, la fragilidad y la pobreza, en el país las iglesias están llenas. ‘A pesar de la cruz, está la resurrección, y los cristianos rezan, perdonan y reconstruyen porque viven con alegría’, exhortaba», detalla en su crónica el periodista.

La segunda fotogalería vuelve a hacer referencia al avance de las obras del templo, con el descubrimiento de la gran cruz que lo ha convertido en la iglesia más alta de la cristiandad. «Tras unos días retirando los andamios que hasta ahora la cubrían, la cruz refulgente que corona la Torre de Jesucristo de la basílica de la Sagrada Familia ya puede verse desde toda Barcelona. La cruz de seis puntas, recubierta de vidrio y cerámica esmaltada en blanco, mide 17 metros de alto y 13,5 de ancho. Los andamios ya no ejercen de obstáculo visual para poder admirar la cruz que corona el templo diseñado por Antoni Gaudí, que se terminó de instalar hace algo menos de tres semanas, el pasado 20 de febrero, convirtiéndose en el punto más alto del ‘skyline’ de la capital catalana y en el culmen de la iglesia más alta del mundo, con 172,5 metros de altura, superando los 161,53 metros de la aguja de la iglesia mayor de Ulm, en Alemania», explica Altarriba.

 

Guillermo Simón Castellví