
Dr. Francisco López Muñoz
Francisco López Muñoz, catedrático de Farmacología y vicerrector de Investigación, Ciencia y Doctorado de la Universidad Camilo José Cela, miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares, académico correspondiente de la Real Academia de Medicina del País Vasco y académico de número de la Real Academia Europea de Doctores (RAED), tomó posesión como académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha, adscrito a la Sección de Ciencias Básicas, en una ceremonia celebrada el pasado 15 de enero en la Diputación de Albacete. El recipiendario leyó el discurso de ingreso «Bajo la sombra de Moria: Cervantes y sus fuentes científicas en el ámbito de la medicina de la mente». La Laudatio de presentación corrió a cargo del académico numerario de esta Real Corporación José Manuel Juiz Gómez, catedrático de Histología de la Universidad de Castilla-La Mancha.
En su trabajo, López Muñoz analizó la influencia de los conocimientos médicos sobre los trastornos mentales del periodo tardorrenacentista, ámbito en el que España era una auténtica potencia europea, en las obras literarias de Miguel de Cervantes y en las fuentes técnicas en esta materia en las que se pudo basar el literato. De hecho, en la obra de Cervantes la figura del orate o del loco aparece como una constante, a modo de estrategia literaria, mediante la cual el autor efectúa un particular ejercicio de crítica social. Además, sus obras literarias constituyen un magnífico espejo en el que observar todos los entramados sociales, usos y costumbres de la España de su época y han permitido también ampliar los conocimientos sobre la forma de entender, durante ese periodo, numerosas enfermedades (y sus remedios), incluyendo las enfermedades mentales. Sus caracterizaciones literarias de la insanía mental están dotadas, según comentó el académico, de unas connotaciones clínicas que hacen pensar que Cervantes poseía unos conocimientos de medicina nada desdeñables, que posiblemente procedían de su entorno familiar y de amistades, así como de su interés particular por los sujetos alienados, pues existe constancia de sus visitas al Hospital de Inocentes de Sevilla.
Del mismo modo, el recipiendario puso de manifiesto el posible manejo por parte de Cervantes de diversos tratados relacionados con las disciplinas neurocientíficas, muy en boga durante la España del Siglo de Oro. Entre ellos destacó básicamente cuatro obras: dos de ellas, de las que disponía el príncipe de las Letras en su biblioteca particular y que en algunos momentos cita de forma bastante aproximada, como son el popular «Dioscórides» («Acerca de la materia medicinal y de los venenos mortíferos») comentado por Andrés Laguna y el «Examen de ingenios para las ciencias» de Juan Huarte de San Juan; las otras dos corresponden al opúsculo médico «Dignotio et cura affectuum melancholicorum» de Alfonso de Santa Cruz, del que parece haberse obtenido la descripción clínica del protagonista de la novela ejemplar «El licenciado Vidriera», y «Elogio de la locura» de Erasmo de Rotterdam, cuyos planteamientos humanistas pudieron influir en la conceptualización cervantina de la locura de don Quijote.
El académico señaló que, posiblemente, el amplio conocimiento de las plantas, algunas con propiedades curativas, que exhibe Cervantes procediera de la lectura y de la consulta del «Discórides», como ya había puesto de manifiesto él mismo en diversos estudios. Prueba de ello, en el marco de la patología mental, son las descripciones del efecto de algunas plantas, coincidentes, en algunos casos de forma casi literal con las aportadas por Laguna, como los efectos alucinógenos de los ungüentos de brujas, los efectos narcóticos del opio, así como los efectos de ciertos venenos. «Hay que tener siempre en mente que el objetivo de Cervantes al componer sus obras, al igual que el de la mayor parte de los creadores literarios, no era el de disertar sobre aspectos clínicos o terapéuticos, sino el del mero entretenimiento propio de una construcción artística, donde las pinceladas técnicas constituyen un adorno más y un recurso para demostrar cierto carácter ilustrado. Si ignoramos este punto, podemos caer en el fatal error de abordar los textos cervantinos como si de tratados científicos se trataran, lo que supone una absurda forma de trivializar la ciencia (y, por supuesto, también la literatura)», concluyó el experto.
La Real Academia de Medicina de Castilla-La Mancha es una corporación de derecho público sin ánimo de lucro, con sede en Albacete, dedicada al estudio, promoción y difusión del conocimiento médico y científico, actuando como espacio de referencia para especialistas, docentes e investigadores. Entre sus fines se encuentran promover estudios, reflexiones, reuniones y sesiones científicas, cursos, conferencias, publicaciones, dictámenes, consultas y, en general, cuantas actividades puedan redundar en el progreso y divulgación de las ciencias biomédicas, así como colaborar con las autoridades y diversos organismos formulando las propuestas que se estimen oportunas sobre cuestiones de interés científico. La entidad contribuye a la difusión de las investigaciones sobre materias científicas y promueve el estudio de las patologías más relevantes relacionadas con el territorio y la historia de la medicina en Castilla-La Mancha. Su origen es la Sociedad de Medicina y Cirugía de Albacete, que se constituyó en 1968 como asociación de carácter privado para el fomento y estudio de las ciencias médicas en todas sus ramas. En 2021 fue distinguida por el rey Felipe VI con el título de Real.
Reconocido divulgador de la historia contemporánea, la literatura española de los Siglos de Oro y la medicina y farmacología, López Muñoz es doctor en Medicina y Cirugía y doctor en Lengua y Literatura Españolas, especialista en Medicina Farmacéutica y diplomado en Estudios sobre el Holocausto por la Escuela Internacional para los Estudios del Holocausto de Yad Vashem, en Jerusalén. Es investigador del Instituto de Investigación Hospital 12 de Octubre de Madrid, miembro del Consejo Rector del Instituto de Investigación Sanitaria HM Hospitales y del Instituto de Estudios Medievales y del Siglo de Oro Miguel de Cervantes de la Universidad de Alcalá de Henares, vocal del Consejo de Ciencia y Tecnología de la Comunidad de Madrid, asesor científico del Comité Iberoamericano de Ética y Bioética, miembro del Comité de Observación del Observatorio de Derechos Humanos de España, del Capítulo Español del Club de Roma y miembro de honor de la Fundación Ghandi-Mandela. Ha participado en numerosas investigaciones y es autor de monografías y artículos en sus áreas de investigación. Recientemente ha sido nombrado de forma honorífica coronel de Kentucky y Guardia Civil Honorario, coincidiendo con el 25.º aniversario de la creación de esta figura, la máxima distinción civil del cuerpo, que se otorga de forma excepcional.