La Real Academia y el Real Círculo Artístico de Barcelona organizaron una sesión sobre el legendario faraón

conferencia sobre Tutankamón - Sr. Hamdi Zaki

Sr. Hamdi Zaki

La Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED) y el Real Círculo Artístico de Barcelona celebraron el 8 de mayo en la Sala de los Atlantes de esta institución el debate “Misterio en vida y muerte. Tutankamón”, que contó con la participación de Hamdi Zaki, consejero de Turismo del Gobierno de Egipto en España. La sesión fue presentada por Josep Fèlix Bentz, presidente del Real Círculo Artístico.

Zaki explicó la fascinante historia de un faraón que murió a los 18 años tras un reinado de apenas seis. Perteneciente a la XVIII Dinastía, nació en el año 1341 antes de Cristo y no se sabe a ciencia cierta quiénes fueron sus padres. La teoría más aceptada es que su padre fue Ajenatón, pero se desconoce la identidad de la madre, aunque algunos arqueólogos piensan que se trata de una de las esposas menores de éste, Kiya. También se cree que podría haber sido fruto de la unión entre Amenhotep III y su hija, la princesa Sitamón.

Al morir el faraón egipcio Ajenatón y no haber dejado hijos varones, le sucedieron en el trono sus yernos Semenkera y Tutankamón. Este último tenía apenas 12 años cuando accedió al trono en el año 1332 antes de Cristo. Contrajo matrimonio con una de sus hermanas, Anjesenpaatón, que cambió su nombre por el de Ankesenamón, hija de su padre Ajenatón y de Nefertiti. Llevaba tres años en el poder cuando decidió restablecer el culto tradicional y devolver el poder a los sacerdotes del dios Amón, culto que había sido dejado a un lado en el reinado anterior. Además, reparó los daños y reconstruyó los templos que se habían visto afectados tras el reinado de Ajenatón. Otra de sus medidas fue la de trasladar la capital. Decidió abandonar la ciudad de Amarna, ciudad creada por Ajenatón, y se estableció en Tebas.

Su tumba fue descubierta en 1922 por Howard Carter en el Valle de los Reyes. Todos sus enseres estaban intactos, lo que demostraba que no había sido saqueada. La leyenda sobre su maldición viene del hecho de que muchas de las personas que entraron en la tumba cuando fue descubierta murieron poco tiempo después. No se saben con certeza las verdaderas causas de su muerte. Se cree que murió a causa de un motín en palacio, pero también pudo ser por una herida infectada o por una enfermedad, como la malaria.

Para Zaki, la fascinación que produce Tutankamón tres milenios después de su muerte vale una visita a Egipto, un país que definió seguro y acogedor.

 

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